Los Seattle Seahawks salieron de Glendale con una victoria dramática de 23-20 sobre los Arizona Cardinals, gracias a un gol de campo de 52 yardas de Jason Myers cuando el reloj expiraba. El triunfo dejó a Seattle con récord de 3-1 en la temporada, reafirmando su dominio histórico en Arizona, donde desde 2013 acumulan once victorias en trece visitas.
Seattle parecía tener el partido controlado con ventaja de 14-3 al medio tiempo, pese a errores costosos como castigos innecesarios y dos intercepciones fallidas. Sin embargo, su defensiva colapsó en la segunda mitad y permitió 17 puntos sin respuesta, lo que dio a los Cardinals la oportunidad de empatar con menos de 30 segundos restantes.
La clave fue la conexión entre Sam Darnold y Jaxon Smith-Njigba, quienes produjeron una jugada de 22 yardas en el último avance, preparando el gol de la victoria. Darnold cerró con 242 yardas y un pase de anotación, además de contribuciones por tierra. Smith-Njigba sumó 79 yardas en cuatro recepciones, consolidando un arranque histórico para un receptor novato en Seattle.
Por Arizona, Kyler Murray firmó 200 yardas, dos touchdowns y dos intercepciones, ambas con responsabilidad compartida con Marvin Harrison Jr., quien de todos modos brilló con un touchdown clave en el cierre. La ofensiva de los Cardinals despertó tarde, pero no alcanzó para evitar su segunda derrota consecutiva ante rivales divisionales.
El encuentro dejó lecciones para ambos equipos: Seattle deberá ajustar su defensiva para evitar sustos innecesarios, mientras que Arizona mostró carácter al remontar, pero sigue sin la consistencia ofensiva necesaria para pelear la NFC Oeste.



