El gobierno federal, junto con autoridades estatales y organismos internacionales, inauguró un Centro Multiservicios (CMS-T) en Tapachula, Chiapas, destinado a atender integralmente a personas solicitantes de refugio, asilo o protección complementaria. Este espacio, resultado de una colaboración entre Segob, la Comisión Mexicana de Ayuda a Refugiados (Comar), el gobierno chiapaneco, ACNUR y donantes internacionales, se ubica en un terreno aportado por el estado.
En el acto participaron figuras como el subsecretario de Derechos Humanos, Población y Migración, Arturo Medina; la coordinadora general de la Comar, Xadeni Méndez; y el representante en México de ACNUR, Giovanni Lepri. El nuevo centro busca consolidar un modelo regional que integre asesoría legal, documental, acompañamiento psicosocial, atención médica, servicios para personas no acompañadas e inclusión productiva.
El CMS-T responde al significativo flujo migratorio que transita por Tapachula: en 2024, esa ciudad concentró alrededor del 65 % de las solicitudes de protección internacional en México. Con esta infraestructura, el Estado pretende agilizar procesos de reconocimiento, evitar la dispersión institucional y garantizar un trato más humano y coordinado.
No obstante, el anuncio exige una mirada crítica. La operación eficiente del centro dependerá no solo de su apertura, sino del mantenimiento presupuestal, la capacitación continua del personal y mecanismos de rendición de cuentas. Además, el desafío de responder a un volumen fluctuante de solicitudes exige flexibilidad, capacidad logística y coordinación federal-judicial-local. Si bien el CMS-T representa un avance simbólico para política migratoria, su verdadero impacto se medirá en la calidad del servicio prestado y en su sostenibilidad institucional.



