OpenAI ha anunciado la implementación de controles parentales en ChatGPT, con el objetivo de ofrecer a padres y tutores nuevas herramientas para supervisar y adaptar la experiencia de uso de adolescentes. Estas funciones ya están disponibles en México y forman parte de una estrategia más amplia para garantizar un entorno digital más seguro.
El sistema funciona mediante la vinculación de la cuenta del adolescente con la de sus padres. Una vez enlazadas, los adultos pueden personalizar la configuración desde un panel de control: establecer horarios de silencio, desactivar el modo de voz, bloquear la memoria de la IA, restringir la generación de imágenes e incluso evitar que las conversaciones del menor se utilicen para el entrenamiento de modelos.
Además, ChatGPT incorpora filtros automáticos que reducen la exposición a contenido gráfico, juegos de rol sexuales, violentos o románticos, así como a estereotipos de belleza extremos. No obstante, la compañía reconoce que estas medidas, aunque robustas, no son infalibles frente a intentos deliberados de evasión.
Uno de los elementos más críticos es la inclusión de un sistema de alerta de riesgo. Este monitorea interacciones que pudieran indicar pensamientos de autolesión. En caso de detectarse señales de angustia, un equipo especializado de OpenAI revisará la situación y, de ser necesario, notificará a los padres por correo, SMS y alertas móviles. En escenarios de amenaza inminente a la vida, se evalúa la posibilidad de escalar los avisos a la policía o a servicios de emergencia.
Mirando al futuro, OpenAI trabaja en un sistema de predicción de edad para aplicar automáticamente configuraciones de protección a usuarios menores de 18 años, replicando modelos de plataformas como YouTube o Instagram. La apuesta busca equilibrar innovación tecnológica con responsabilidad social.



