Los Los Ángeles Dodgers iniciaron con fuerza su serie de comodines al derrotar 10-5 a los Rojos de Cincinnati, respaldados por un festival ofensivo y una sólida apertura de Blake Snell. El vigente campeón de la Serie Mundial busca repetir la hazaña, algo que no ocurre en MLB desde hace 25 años.
El protagonismo recayó en Shohei Ohtani, quien conectó dos cuadrangulares: uno en el primer inning ante una recta de 100.4 mph de Hunter Greene, disparando la bola a 117.7 mph, la conexión más veloz de su carrera; y otro de dos carreras en el sexto capítulo frente a Connor Phillips. El japonés, que cerró la temporada con 55 jonrones, confirmó su estatus como superestrella pese a poncharse tres veces.
El ataque angelino también contó con dos vuelacercas de Teoscar Hernández, responsable de cuatro impulsadas, y otro de Tommy Edman. En total, los Dodgers sumaron cinco jonrones y 15 imparables, igualando un récord de la franquicia en postemporada.
En la lomita, Blake Snell cumplió con siete innings de dominio, en los que recetó nueve ponches y permitió solo un hit hasta la sexta entrada. El bullpen, sin embargo, dio muestras de fragilidad al regalar cuatro boletos en el octavo, permitiendo tres carreras que acercaron a Cincinnati en el marcador.
Con la serie 1-0 a su favor, los Dodgers buscarán sentenciar este miércoles y avanzar a la Serie Divisional contra los Phillies, mientras los Rojos están obligados a reaccionar para evitar la eliminación.



