La conmemoración del 57º aniversario de la matanza de Tlatelolco, ocurrida el 2 de octubre de 1968, se vio empañada por actos de violencia en la Ciudad de México. La marcha, convocada por el Comité 68 Pro Libertades Democráticas, partió de la Plaza de las Tres Culturas hacia el Zócalo capitalino, con el objetivo de exigir justicia por los eventos de 1968 y otros episodios de represión en la historia reciente del país.
Sin embargo, al llegar al Zócalo, un grupo de encapuchados, identificado como el «bloque negro», desvió la protesta pacífica hacia actos de vandalismo. Estos individuos realizaron pintas en comercios, saquearon tiendas de autoservicio y lanzaron objetos contundentes y bombas molotov contra elementos de la Secretaría de Seguridad Ciudadana (SSC). La policía respondió con gas lacrimógeno y equipos antimotines, lo que derivó en enfrentamientos cuerpo a cuerpo.
Durante los disturbios, varios periodistas y fotógrafos fueron agredidos mientras cubrían los eventos. Además, se registraron daños estructurales al Centro Cultural Tlatelolco, lo que fue condenado por la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM).
Este episodio resalta la necesidad de fortalecer los mecanismos de seguridad y garantizar el derecho a la libre expresión sin que se vean empañados por actos de violencia.



