Los San Francisco 49ers lograron una victoria de carácter en tiempo extra frente a los Los Angeles Rams, imponiéndose 4-1 en la temporada y 3-0 en la NFC Oeste. Lo hicieron sin varias de sus principales armas ofensivas: George Kittle, Brandon Aiyuk, Ricky Pearsall, Jauan Jennings y el mariscal titular Brock Purdy.
El protagonismo recayó en jugadores poco habituales. El novato Alfred Collins forzó y recuperó un balón suelto clave en la zona de gol. Por su parte, Kendrick Bourne se convirtió en el receptor principal de Mac Jones, sumando 10 recepciones para 142 yardas, la mejor marca de su carrera. El mariscal Jones, pese a arrastrar molestias en la rodilla, completó 33 de 49 envíos para 342 yardas, dos touchdowns y ninguna intercepción, mostrando resiliencia bajo presión.
En el otro lado, Matthew Stafford mantuvo a los Rams competitivos con 389 yardas aéreas y tres touchdowns, aunque su esfuerzo no alcanzó. El receptor Puka Nacua volvió a destacar, con 10 recepciones y un nuevo récord de franquicia para los primeros cinco partidos de temporada.
Aunque los 49ers siguen mostrando problemas para concretar intercepciones —12 juegos consecutivos sin una—, la defensa ejecutó la detención definitiva en cuarta y una para sellar el triunfo. Con este resultado, San Francisco refuerza su liderato divisional y apunta con confianza hacia su próximo duelo contra los Tampa Bay Buccaneers.



