Los Dallas Mavericks inician una nueva etapa en la NBA tras el fin de la era Luka Doncic, con la mirada puesta en un futuro que gira alrededor del novato Cooper Flagg, primera selección del Draft 2025. Junto a Anthony Davis y Kyrie Irving, el joven alero conforma el nuevo “Big 3” con el que Dallas busca mantenerse competitivo en el siempre exigente Oeste.
Flagg, una de las promesas más esperadas en la última década, destaca por su versatilidad: en Duke promedió cerca del 40% de acierto en triples, además de más de un robo y un bloqueo por partido. Su llegada promete reforzar tanto la ofensiva como la defensa, uno de los principales puntos débiles de los Mavs, que la temporada pasada terminaron 21° en rating defensivo.
Sin embargo, los analistas de ESPN se mantienen divididos. Mientras algunos consideran que Dallas tiene los recursos para ser un aspirante serio al título si Davis e Irving se mantienen saludables, otros creen que la inestabilidad física de sus estrellas y la inexperiencia de Flagg limitarán sus aspiraciones, proyectando un récord de 44-38 y apenas un pase al play-in.
Con Jason Kidd ratificado como entrenador y veteranos como Klay Thompson reforzando el perímetro, la franquicia texana apuesta por una reconstrucción inmediata. El desafío será combinar talento joven y experiencia sin repetir los errores del pasado: lesiones, falta de defensa y dependencia excesiva de una figura.



