México vive una paradoja tecnológica: mientras las empresas aceleran su inversión en inteligencia artificial (IA), el país carece del talento necesario para sostener esa transformación. De acuerdo con un estudio de EY, existen apenas 10,900 profesionales con experiencia en IA y analítica, y solo 1,100 son considerados altamente especializados.
El ecosistema tecnológico crece a un ritmo sin precedentes —especialmente en Nuevo León, donde firmas globales como Slalom abrirán cientos de puestos enfocados en IA y automatización—, pero la mayoría de esas vacantes podría permanecer sin cubrir. “El mayor cuello de botella es el talento”, advierte el informe.
México cuenta con 362 empresas dedicadas a la IA, que han generado más de 11,000 empleos y captado 500 millones de dólares en inversión, según IT Masters. Sin embargo, la falta de expertos limita su desarrollo. Mientras corporaciones como HP, AT&T o Nestlé integran la IA en operaciones estratégicas, la mayoría de las compañías locales apenas la utiliza para tareas básicas, como redactar correos o generar documentos.
La brecha educativa profundiza el problema. Aunque universidades como el Tec de Monterrey o la UDEM amplían sus programas en automatización, menos del 10% de los jóvenes mexicanos domina habilidades digitales avanzadas. En contraste, la demanda de empleos en IA creció 95% en el último año, lo que acentúa una crisis estructural: el país quiere subirse al tren de la IA, pero aún no sabe quién lo conducirá.



