El T-Mobile Park pasó del entusiasmo al silencio. Tras dos victorias iniciales que parecían encaminar a Seattle a su primera Serie Mundial, los Toronto Blue Jays respondieron con autoridad: 21 carreras a favor en los últimos dos juegos y un contundente 8-2 en el Juego 4, que iguala la ALCS 2025 2-2.
El veterano Max Scherzer, de 41 años, volvió a lucir como en sus días de Cy Young. En su 500.° apertura, el derecho lanzó 5 ⅔ entradas, permitió apenas dos carreras y ponchó a cinco, reviviendo su carrera justo cuando Toronto más lo necesitaba. “Fue un espectáculo de control y experiencia”, resumió el medio local Tacoma News Tribune.
Por su parte, Luis Castillo, el as de Seattle, apenas duró 2 ⅓ entradas, castigado por el segundo jonrón consecutivo de Andrés Giménez, noveno bate de los Blue Jays, quien ha sido una pesadilla para los lanzadores locales. Con ese batazo y una ofensiva que incluyó dobletes de Isiah Kiner-Falefa y George Springer, Toronto volteó el marcador temprano y nunca soltó la ventaja.
Para los Mariners, el único destello fue el jonrón solitario de Josh Naylor en la segunda entrada. Desde entonces, el lineup volvió a sus viejos hábitos: swings amplios y poca disciplina al bate. Seattle no gana un juego de campeonato en casa desde el 15 de octubre de 2000.
La serie continuará el viernes con el Juego 5, nuevamente en Seattle, con Bryce Miller buscando frenar la reacción canadiense. Lo que hace dos días parecía una historia mágica, ahora pende de un hilo.



