Los Detroit Lions impusieron autoridad en el Monday Night Football al derrotar 24-9 a los Tampa Bay Buccaneers, impulsados por una noche memorable del corredor Jahmyr Gibbs, quien acumuló 218 yardas desde la línea de golpeo y dos touchdowns, estableciendo un récord personal y una de las actuaciones más dominantes en lo que va de la temporada.
Gibbs abrió su exhibición con una carrera de 78 yardas en el segundo cuarto y posteriormente sumó una zambullida giratoria de cinco yardas en el tercero, ampliando la ventaja de Detroit. En total, registró 136 yardas terrestres en 17 acarreos y 82 por recepción en tres atrapadas, convirtiéndose en el primer jugador de la NFL desde Chris Johnson (2009) con al menos 135 yardas por tierra, 80 por aire y dos anotaciones terrestres en un mismo encuentro.
El mariscal Jared Goff completó 20 de 29 pases para 241 yardas y conectó un pase de touchdown de 27 yardas con Amon-Ra St. Brown en la serie inaugural del partido.
Detroit (5-2) mantuvo su consistencia al recuperarse de una derrota y extender su racha de 51 juegos consecutivos sin perder dos veces seguidas en temporada regular, la más larga en la NFL.
Por su parte, Tampa Bay (5-2) fue superado ampliamente en yardas totales, pese a un intento de remontada con un pase de touchdown de Baker Mayfield a Tez Johnson. Los Bucs no lograron contener a un Gibbs intratable, que lideró a unos Lions decididos a consolidarse como contendientes en la NFC.



