El Oklahoma City Thunder arrancó la temporada 2025-26 de la NBA con un triunfo electrizante ante los Houston Rockets, imponiéndose 125-124 en doble tiempo extra durante la ceremonia de levantamiento del banner de campeón. Shai Gilgeous-Alexander, el MVP reinante, selló la victoria con dos tiros libres decisivos tras provocar la sexta falta de Kevin Durant.
Fue un duelo de alto voltaje que mezcló narrativa y espectáculo. Chet Holmgren brilló con 28 puntos y una actuación dominante hasta salir por faltas, mientras que Gilgeous-Alexander lideró con 35 unidades y una reacción épica en la segunda mitad, cuando el Thunder parecía hundirse. Houston, impulsado por un descomunal Alperen Sengun (39 puntos, 11 rebotes, 7 asistencias), llevó el partido al límite con ayuda de Durant, quien sumó 23 puntos en su regreso a Oklahoma.
El encuentro, marcado por decisiones arbitrales polémicas —incluido un timeout inexistente no sancionado a los Rockets—, terminó siendo una montaña rusa emocional. Pese a las ausencias de Jalen Williams e Isaiah Joe, OKC mostró profundidad: Ajay Mitchell aportó 16 puntos desde el banquillo y Cason Wallace sumó 14 con cuatro robos.
El Thunder cerró así su noche de celebración con una victoria sufrida y simbólica, demostrando que el campeón defensor mantiene hambre y carácter desde el primer día.



