Mazda ha presentado oficialmente en México el MX-5 2026, un deportivo que mantiene intacta la filosofía que lo convirtió en ícono mundial: la conexión directa entre conductor y máquina. En una industria obsesionada con pantallas y asistencias electrónicas, el pequeño roadster japonés continúa defendiendo la sencillez, la tracción trasera y la ligereza como sus mayores virtudes.
El MX-5 2026 conserva el motor 2.0 litros de cuatro cilindros con 181 caballos de fuerza y 151 libras-pie de torque, disponible con transmisión manual o automática de seis velocidades. Su rendimiento, de hasta 17.1 km/l, lo posiciona como uno de los deportivos más eficientes del mercado mexicano.
Se ofrece en dos versiones: i Sport (techo de lona) y i Grand Touring (techo rígido retráctil), con precios de 535,900 y 635,900 pesos, respectivamente. Ambas incluyen una cabina minimalista, tapizados en piel y una nueva pantalla de ocho pulgadas compatible con Apple CarPlay y Android Auto inalámbricos. El modelo Grand Touring añade audio Bose, asientos calefactados y asistentes avanzados de conducción.
A pesar de su equipamiento, el MX-5 se mantiene fiel a su esencia: ofrecer emoción antes que cifras. En un mercado dominado por SUVs y tecnología digital, Mazda propone una experiencia analógica y auténtica, apelando a quienes aún disfrutan del manejo sin filtros. Su equilibrio entre precio, desempeño y pureza lo mantiene en una liga propia.



