El Madison Square Garden fue testigo del debut triunfal de los New York Knicks en la temporada 2025-26 de la NBA. Bajo la conducción de su nuevo entrenador, Mike Brown, los neoyorquinos derrotaron 109-101 a los Cleveland Cavaliers, en un duelo entre dos de los favoritos para dominar el Este, aunque ambos equipos estuvieron mermados por las lesiones.
Los Knicks aprovecharon las ausencias de Darius Garland, Max Strus y DeAndre Hunter en los Cavs, así como las de Mitchell Robinson y Josh Hart en su propio plantel. Nueva York llegó a tener una ventaja de 17 puntos en la primera mitad, pero Donovan Mitchell encendió el duelo con 21 puntos en el tercer cuarto, igualando el marcador 87-87 antes del cierre. Sin embargo, el banquillo neoyorquino —liderado por Deuce McBride y Jordan Clarkson— respondió con energía, asegurando la victoria con una racha final de 12-2.
Mike Brown dejó claras sus intenciones de renovar el estilo de los Knicks: más velocidad, rotación amplia y defensa agresiva. Diez jugadores vieron al menos 10 minutos en cancha, y la ofensiva priorizó el movimiento de balón y los “spray passes” desde la pintura hacia el perímetro. OG Anunoby brilló con 24 puntos y 14 rebotes, mientras que Jalen Brunson aportó 23 puntos y cinco asistencias, cediendo más protagonismo a sus compañeros.
Pese a ser solo el primer juego, la victoria marcó el inicio de una nueva etapa para los Knicks, con una ofensiva más colectiva y una defensa renovada que busca consolidarlos como verdaderos contendientes en el Este.



