El novato Trey Yesavage se convirtió en el héroe inesperado de los Toronto Blue Jays al lanzar el mejor partido de su corta carrera y liderar la victoria 6-1 sobre Los Angeles Dodgers en el Juego 5 de la Serie Mundial. Con una actuación histórica en el Dodger Stadium, el derecho de 22 años ponchó a 12 bateadores, permitió solo una carrera en siete entradas y estableció un nuevo récord de ponches para un novato en el Clásico de Otoño, superando la marca de Don Newcombe (1949).
Yesavage, quien apenas debutó en Grandes Ligas el pasado 15 de septiembre, mostró un dominio absoluto con su recta de dedos separados (splitter), un lanzamiento que ha sido prácticamente indescifrable para los rivales durante toda la postemporada. Con esta victoria, Toronto tomó ventaja de 3-2 en la serie y regresa a casa con la oportunidad de conseguir su tercer título mundial, tras los logrados en 1992 y 1993.
El ataque canadiense respaldó al novato desde el inicio con jonrones consecutivos de Davis Schneider y Vladimir Guerrero Jr. ante el zurdo Blake Snell, algo que solo ha ocurrido tres veces en la historia de la Serie Mundial. Guerrero Jr., además, alcanzó su octavo cuadrangular de la postemporada, igualando a Shohei Ohtani como líder de los playoffs.
Los Dodgers, campeones defensores, atraviesan una sequía ofensiva preocupante: apenas cuatro carreras en las últimas 29 entradas y un promedio de bateo de .165 desde el juego 3. Toronto, impulsado por su joven sensación, podría sellar la serie frente a su público y escribir un nuevo capítulo dorado en su historia.



