La reciente cancelación por parte del United States Department of Transportation (DOT) de 13 rutas aéreas entre México y Estados Unidos, incluidas conexiones desde el Aeropuerto Internacional Felipe Ángeles (AIFA) y el Aeropuerto Internacional de la Ciudad de México (AICM), detonó una reunión inédita entre el gobierno federal mexicano y representantes de las grandes aerolíneas nacionales.
El encuentro, efectuado el viernes 31 de octubre en el Palacio Nacional, reunió a la presidenta Claudia Sheinbaum, miembros de su gabinete, y los directivos de Aeroméxico, Volaris y Viva Aerobus para analizar las implicaciones del bloqueo y reactivar la ruta de diálogo.
Desde el gobierno se sostiene que el traslado de operaciones de carga del AICM al AIFA responde a criterios de seguridad y orden aeroportuario, mientras que Washington acusa a México de alterar de forma unilateral términos del acuerdo bilateral de transporte aéreo.
El silencio de los participantes al concluir la reunión —sin comunicados públicos ni detalles divulgados— revela una estrategia gubernamental de contención y negociación discreta. La industria, por su parte, se muestra dispuesta al diálogo técnico, aunque preocupa la falta de certezas frente a una medida que podría afectar a miles de pasajeros y al desarrollo aeroportuario nacional.



