Jeep presentó la tercera generación del Compass, un modelo que ya supera los 2.5 millones de unidades vendidas en el mundo y que ahora adopta una arquitectura eléctrica rediseñada para competir en un mercado que exige eficiencia, conectividad y capacidades híbridas. Con 4.55 metros de longitud y mejoras aerodinámicas, el nuevo Compass combina la esencia aventurera de la marca con un enfoque más refinado y tecnológico.
La suspensión multibrazo, la dirección recalibrada, la insonorización mejorada y cámaras reposicionadas para protección off-road representan un salto técnico significativo. Jeep mantiene su ADN todoterreno: 200 mm de altura libre, capacidad de vadeo de 480 mm y ángulos optimizados que preservan su rendimiento en terrenos difíciles.
El interior también evoluciona con un cuadro digital de 10.25 pulgadas, pantalla central de 16”, Head-Up Display, mandos físicos intuitivos y 550 litros de cajuela. La habitabilidad mejora con más espacio en la segunda fila.
La gama mecánica inicial incluye un e-Hybrid de 145 CV y una versión eléctrica de 210 CV con hasta 500 km de autonomía. En 2026 llegarán un híbrido enchufable de 195 CV y dos BEV de hasta 650 km, incluida una 4xe con 375 CV. Jeep apuesta por una electrificación progresiva y opciones amplias, aunque el precio —superior al promedio del segmento— puede limitar su alcance en mercados emergentes.



