Italia consolidó su dominio en el tenis mundial al conquistar su tercer título consecutivo de Copa Davis, esta vez ante España, pese a la ausencia de sus estrellas Jannik Sinner y Lorenzo Musetti. Las victorias de Matteo Berrettini y Flavio Cobolli aseguraron un 2-0 que confirmó el momento histórico del equipo dirigido por Filippo Volandri.
Sin embargo, la celebración dejó una postal inesperada: la mítica Ensaladera de Plata se desarmó justo cuando los jugadores intentaban levantarla, provocando risas entre los tenistas y el público. Un cierre tan anecdótico como simbólico de un equipo que combina talento con una camaradería evidente.
El triunfo reafirma a Italia como la potencia actual del circuito, no solo por sus resultados recientes sino por la calidad de sus generaciones emergentes tanto en singles como en dobles. Con este logro, alcanza su cuarto trofeo histórico y se posiciona entre los países más ganadores del torneo.



