Una organización comunitaria de Ciudad de Guatemala alertó que pandillas han tomado control de cientos de viviendas en distintos barrios de la capital. Según la denuncia, estas estructuras criminales se están apropiando de casas abandonadas o cuyos dueños han sido desplazados por la violencia, utilizándolas como refugios, centros de operación o puntos para actividades ilícitas.
El fenómeno, que según la asociación ha crecido en los últimos meses, ha provocado que numerosas familias opten por abandonar sus hogares ante amenazas directas o por miedo a represalias. Vecinos aseguraron que las pandillas ejercen control territorial y, en muchos casos, exigen pagos extorsivos a quienes permanecen en la zona, profundizando un clima de inseguridad.
La asociación pidió la intervención urgente de las autoridades, argumentando que la situación está fuera de control y que las denuncias formales no han recibido respuesta efectiva. Señalaron también que esta ocupación ilegal está vinculada al incremento de delitos como tráfico de armas, microtráfico y secuestros exprés, actividades que se facilitan gracias al dominio de estas viviendas.
El gobierno guatemalteco afirmó que analiza la información presentada y que se reforzarán operativos en los sectores más afectados. Sin embargo, organizaciones civiles advirtieron que se requieren acciones coordinadas y sostenidas, pues las pandillas están aprovechando vacíos institucionales para expandir su presencia. Entre tanto, la población continúa enfrentando un entorno cada vez más hostil, marcado por el temor y la incertidumbre.



