El mercado laboral mexicano mostró señales mixtas en los datos más recientes del INEGI. Por un lado, aumentó la proporción de personas con empleo formal y se expandió la masa salarial total; por otro, el ritmo de crecimiento en las remuneraciones reales presenta una desaceleración respecto a meses anteriores, lo que plantea interrogantes sobre el poder adquisitivo y la calidad del empleo generado.
De acuerdo con la Encuesta Nacional de Ocupación y Empleo (ENOE), en junio de 2025 la tasa de desocupación se ubicó en 2.7 %, menor al 3.1 % registrado en el mismo mes del año anterior. Al mismo tiempo, la población ocupada ascendió a 59.5 millones de personas, con un incremento anual de 1.7 millones. De ese total, 25.1 millones cuentan con trabajo formal, representando el 42.1 % de la ocupación total .
El sector de servicios continúa como el mayor empleador, con 26.6 millones de personas, seguido por el comercio con 11.7 millones y la industria manufacturera con 9.6 millones. Las actividades agropecuarias aportan 6.8 millones de ocupaciones, mientras que la construcción suma 5.5 millones .
Por otro lado, los índices globales de personal ocupado y remuneraciones señalan que, en mayo de 2025, el total de personal en los establecimientos con programa IMMEX creció 2.4 % anual, mientras que las remuneraciones medias reales aumentaron solo 0.3 % en términos reales, reflejando una pérdida de impulso frente a los niveles de inflación observados en el periodo .
El sector manufacturero, particularmente vulnerable a la dinámica exportadora, mostró una contracción mensual de 0.2 % en su personal ocupado y estancamiento en sus remuneraciones. En contraste, los servicios privados no financieros asociados a IMMEX mantuvieron estabilidad, aunque sin mostrar aumentos significativos en sueldos .
En conjunto, el panorama laboral de mediados de 2025 evidencia una economía que sigue generando empleo, pero donde el ingreso real enfrenta límites crecientes. Esto obliga a poner atención no solo en la cantidad de puestos de trabajo, sino en su calidad y capacidad para sostener el consumo interno.



