El consumo privado en México habría crecido 2.6% anual durante junio de 2026, aunque su avance mensual se habría limitado a 0.1%, lo que apunta a una expansión de la demanda interna con una menor velocidad al cierre del segundo trimestre.
El Instituto Nacional de Estadística y Geografía anticipó que el Indicador Mensual del Consumo Privado alcanzaría un nivel de 114.3 puntos en junio, considerando cifras desestacionalizadas y una base de 2018 igual a 100.
Para mayo, la estimación contempla un aumento anual de 2.8% y un crecimiento mensual de 0.4%, con un índice de 114.2 puntos. La comparación entre ambos meses muestra que el consumo de los hogares continuaría avanzando, pero con una moderación tanto en su tasa anual como en su desempeño frente al mes inmediato anterior.
El comportamiento previsto para junio resulta relevante porque el consumo privado es uno de los principales componentes de la demanda interna y refleja la capacidad de los hogares para adquirir bienes y servicios. Su crecimiento puede sostener la actividad de comercios, servicios y empresas orientadas al mercado nacional, incluso cuando otros motores económicos, como la inversión o las exportaciones, enfrentan mayor incertidumbre.
Sin embargo, el avance mensual de apenas 0.1% también muestra que el gasto de los hogares no estaría acelerándose. Esto puede reflejar una mayor cautela de los consumidores ante factores como la evolución de los precios, las tasas de interés, el empleo y el ingreso disponible.
Las estimaciones todavía presentan un margen amplio de incertidumbre. Para junio, el intervalo de confianza del crecimiento mensual se encuentra entre una caída de 1.3% y un aumento de 1.6%, mientras que la variación anual podría ubicarse entre 1.1% y 4.1%. Por ello, las cifras deben interpretarse como una aproximación anticipada y no como el resultado definitivo.
Para hogares y empresas, el dato central es que el consumo se mantendría en terreno positivo, aunque sin una expansión contundente. Un crecimiento moderado permite sostener ventas y actividad económica, pero limita la posibilidad de que la demanda interna compense por sí sola una desaceleración en otros sectores.
El siguiente dato que deberá observarse será la publicación definitiva del consumo privado y la estimación correspondiente a julio, prevista para el 14 de agosto. Ambos resultados permitirán confirmar si el gasto de los hogares conserva su crecimiento durante la segunda mitad del año o comienza a perder mayor impulso.



