Un dron derribado en Letonia activó este viernes la respuesta de la Policía Aérea del Báltico de la OTAN, después de que un Eurofighter italiano interceptara el aparato tras su ingreso al espacio aéreo nacional. El incidente ocurrió alrededor de las 04:00 horas locales en la región de Balvi, en el noreste del país, mientras Ucrania realizaba un ataque con drones contra el puerto ruso de Ust-Luga.
Las Fuerzas Armadas de Letonia informaron que un vehículo aéreo no tripulado violó el espacio aéreo del país y fue derribado por un caza aliado. La respuesta estuvo a cargo de aeronaves integradas en la misión de Policía Aérea del Báltico, encargada de contribuir a la vigilancia y protección del espacio aéreo de los países bálticos que forman parte de la OTAN.
El ministro de Defensa de Letonia, Raivis Melnis, explicó que la decisión de derribar el aparato se tomó para evitar que representara un peligro para la población. Las autoridades letonas mantienen una investigación para establecer el origen y la trayectoria del dron, por lo que su procedencia todavía no está confirmada.
Una de las hipótesis planteadas es que el aparato fuera de origen ucraniano y que su trayectoria hubiera sido alterada mediante medidas de guerra electrónica. Sin embargo, esta posibilidad no equivale a una confirmación oficial sobre el origen del vehículo. Tampoco se ha establecido que el dron hubiera partido directamente desde Bielorrusia.
El episodio coincidió con un ataque ucraniano de gran escala contra Ust-Luga, uno de los principales complejos portuarios rusos en el mar Báltico. Alexandr Drozdenko, gobernador de la región de Leningrado, informó que las defensas antiaéreas rusas derribaron 54 drones durante la ofensiva. También comunicó que el ataque provocó un incendio en el puerto, que posteriormente fue extinguido, sin que se reportaran víctimas en la información disponible.
La coincidencia temporal entre ambos acontecimientos llevó a relacionar el ingreso del dron en Letonia con la ofensiva contra territorio ruso, pero hasta ahora no existe una confirmación oficial que permita establecer que el aparato derribado sobre territorio letón formara parte directamente del ataque contra Ust-Luga.
Las autoridades de Letonia comenzaron la búsqueda de los restos del dron en la región de Balvi. Decenas de integrantes de la Guardia Nacional participan en las labores destinadas a localizar fragmentos y obtener elementos que permitan determinar la procedencia del vehículo aéreo no tripulado. El modelo exacto del aparato tampoco ha sido especificado oficialmente.
El incidente se produce después de otros episodios registrados este año en el espacio aéreo letón. El Ministerio de Defensa de Letonia informó que el 7 de mayo varios vehículos aéreos no tripulados ingresaron desde territorio ruso. Dos de ellos terminaron estrellándose dentro de Letonia, mientras que otro abandonó posteriormente el espacio aéreo nacional.
Un mes después, el 8 de junio, las autoridades letonas informaron de otro incidente en el que un dron extranjero ingresó al espacio aéreo del país. Las Fuerzas Armadas de Letonia señalaron que el aparato había sido afectado por medidas de guerra electrónica y que cazas aliados lo derribaron. En ese episodio participaron aeronaves francesas de la misión de Policía Aérea del Báltico.
Estos antecedentes muestran que Letonia ya había enfrentado incursiones de vehículos aéreos no tripulados antes del episodio ocurrido este viernes, aunque cada caso requiere una investigación independiente para determinar su origen y trayectoria.
Ahora, la investigación sobre los fragmentos recuperados en Balvi será la base para establecer la procedencia del dron derribado. Hasta que concluya ese análisis, el posible origen ucraniano y cualquier vínculo directo con el ataque contra Ust-Luga permanecen como hipótesis sin confirmación oficial.



