México y Corea del Sur firmaron este jueves 17 memorandos de entendimiento y establecieron el Plan de Acción México-Corea 2026-2030, durante la visita de Estado del presidente surcoreano Lee Jae-myung a Palacio Nacional. El acuerdo coloca en una misma agenda comercio, inversión, tecnología, educación, cultura y seguridad, con compromisos que deberán desarrollarse durante los próximos cuatro años.
Claudia Sheinbaum recibió al mandatario surcoreano y encabezó una reunión bilateral en la que ambos gobiernos formalizaron la nueva hoja de ruta. La visita es la primera de un presidente de Corea del Sur a México en 16 años y ocurre en un momento en que los dos países buscan ampliar sus vínculos económicos y fortalecer sus cadenas de suministro.
Los 17 instrumentos abarcan cooperación económica y financiera, agricultura, movilidad académica, cultura, turismo, ciencia y tecnología, propiedad intelectual y seguridad. La amplitud de los acuerdos muestra que la relación ya no se concentra únicamente en el intercambio comercial, sino que incorpora sectores vinculados con innovación, industria y cooperación institucional.
El comercio vuelve a ocupar el centro
La parte económica concentra varios de los compromisos con efectos más concretos. Durante el encuentro se informó que el intercambio comercial entre México y Corea del Sur llegó a 27 mil millones de dólares en 2025. Sheinbaum planteó además facilitar la incorporación de micro, pequeñas y medianas empresas mexicanas a las cadenas de proveeduría de compañías surcoreanas instaladas en el país, dentro del Plan México.
Los gobiernos también acordaron avanzar en la revisión del Acuerdo de Promoción y Protección Recíproca de Inversiones. Lee Jae-myung señaló que las negociaciones para modificar este instrumento llevaban siete años, por lo que su reactivación abre una vía para actualizar las condiciones que regulan las inversiones entre ambos países.
A este frente se suma un fondo de crédito interbancario por 100 millones de dólares entre los bancos de exportación e importación de México y Corea. El mecanismo estará dirigido a facilitar financiamiento para empresas mexicanas que compren bienes y servicios surcoreanos y para compañías coreanas que inviertan en México.
La propiedad intelectual también quedó incluida en la agenda, junto con el intercambio de información relacionado con mercancías no autorizadas. El objetivo es reforzar la protección de activos intangibles y mejorar la cooperación frente a operaciones comerciales que incumplan las reglas establecidas.
Tecnología y seguridad amplían la agenda
La nueva relación bilateral también incorpora áreas que hasta ahora tenían un peso menor dentro de la agenda. México y Corea acordaron una Declaración de Cooperación en Inteligencia Artificial y plantearon ampliar el trabajo conjunto en tecnología digital, industria aeroespacial y otros sectores estratégicos.
En materia de defensa, el gobierno surcoreano propuso explorar mecanismos de cooperación que puedan contribuir a la modernización de las Fuerzas Armadas mexicanas mediante intercambio de experiencias, capacitación, educación e investigación. El acuerdo no supone por sí mismo una transferencia específica de tecnología militar, sino la apertura de mecanismos de colaboración que deberán desarrollarse.
La seguridad tendrá además un componente relacionado con delitos transnacionales. Ambos gobiernos plantearon fortalecer la cooperación contra el narcotráfico, la trata de personas y los fraudes en línea, incorporando intercambio de información y coordinación institucional como parte de la relación bilateral.
La agenda también incluye educación, cultura, turismo y agricultura. En el ámbito cultural se planteó analizar espacios dedicados a la cultura coreana en México y a la mexicana en Corea, mientras que los intercambios académicos buscan ampliar la movilidad entre instituciones de ambos países.
Con el Plan de Acción México-Corea 2026-2030 y los 17 memorandos, México y Corea del Sur dejaron definida una agenda que deberá pasar de los acuerdos firmados a su ejecución. El comercio y la inversión concentran una parte importante de los compromisos, pero inteligencia artificial, cadenas de suministro, seguridad, educación y cultura amplían el alcance de la relación durante los próximos cuatro años.



