Escribir a mano fortalece aprendizaje, memoria y autoconocimiento. Más que una habilidad escolar, la escritura estructura el pensamiento, ordena emociones y deja una huella personal duradera.
La hiperconectividad erosiona atención, libertad y contacto con lo real. La abstinencia digital no busca negar la tecnología, sino recuperar equilibrio, conciencia y vida fuera del algoritmo.
Regina Orozco llega al Lunario con “Regina Eterna”, cabaret a dos pianos: boleros, humor e irreverencia para hablar de identidad, edad, deseo y libertad en un viaje por el tiempo.
León XIV coloca la dignidad humana al centro: libertad religiosa, migrantes y presos, defensa de la vida y la familia, y crítica a “nuevos derechos” desconectados de verdad y realidad.
Bridgerton expone una educación que aún pesa: querer agradar para “valer”. Este 14 de febrero, la invitación es otra: enamórate primero de ti, y desde ahí construye vínculos sanos.
El amor sano crea seguridad, respeto y reparación del daño. A diferencia de relaciones destructivas que generan ansiedad y desgaste, el vínculo saludable sostiene tu identidad y promueve crecimiento.
La IA puede mejorar claridad y eficiencia, pero también vaciar el diálogo: atajos emocionales, sesgos, desinformación y despersonalización. La ética exige custodiar la palabra y priorizar el encuentro humano.
El soneto “Tiempo” de Renato Leduc, su reto imposible de rima y su vida musical: de Rubén Fuentes a Marco Antonio Muñiz y José José, hasta Arturo Chacón.
Quentin Blake, el ilustrador que marcó la literatura infantil, convirtió trazos “improvisados” en un lenguaje propio: premios, Roald Dahl, docencia y arte público en hospitales.
Mocedades marcó una era con baladas icónicas, pero su historia incluye una demanda por “Amor de hombre”, disputas de derechos y la división del nombre en dos formaciones.