40 horas

Reducir de 48 a 40 horas sin dar un día extra de descanso es maquillar la vida. La batalla real es por el tiempo: el lujo invisible que define cómo vivimos.
Alucinaciones Jurídicas y otras perversiones

La IA ya interviene en aulas, Congreso y justicia, pero sin reglas claras. Las “alucinaciones jurídicas” y sesgos elevan riesgos: urge regulación ética y verificación para proteger derechos y dignidad.
No tengo límites

Los límites no son castigo: son madurez y relación. La frase de Trump sobre “no tener límites” abre un debate sobre libertad, poder y dignidad, clave en educación y vida pública.
Castigo político sin justicia: el mensaje equivocado del caso Adán Augusto

La salida de Adán Augusto exhibe un patrón: en México se castiga políticamente para evitar justicia. Sin investigación ni rendición de cuentas, el mensaje es impunidad y Estado de derecho debilitado.
Vivir como el 1%

La ENIGH 2024 exhibe la brecha: 1% concentra riqueza y privilegios. Con corrupción e impunidad, servidores públicos viven “como el 1%” mientras se debilitan contrapesos.
El precio del símbolo

Camionetas blindadas de lujo para ministros reabren el debate: el gasto puede ser marginal, pero el símbolo erosiona legitimidad. La Corte reacciona tarde y paga costo político.
Una perspectiva distinta para empezar el año

El Papa León XIV advierte: el multilateralismo se erosiona, la fuerza sustituye al diálogo y el lenguaje se vuelve arma. Sin Estado de Derecho, México y el mundo pierden dignidad y paz.
¿Lo que perdimos, lo encontramos en la reforma electoral?

Mientras millones pierden tiempo, ingreso y seguridad, Morena empuja una reforma electoral sin texto público. La prioridad política desplaza lo urgente: representación real y vida digna.
Respeto y dignidad

El respeto y la dignidad hacia los animales exige responsabilidad de dueños y veterinarios, evitando prácticas que prolonguen dolor injustificado y promoviendo un cuidado ético y profesional.
Nadie se hace cargo

En México la impunidad se ha vuelto costumbre: nadie renuncia, nadie asume consecuencias y la responsabilidad pública se diluye entre silencios y excusas.