18 de septiembre de 2026

CDMX --°C | HNC: --

¿Y después del Covid…? ¡La vida!

2020 es diferente, me toco ser parte de los espectadores y desde este lado las cosas se ven distintas...

Por Elisa Araque Espinosa

Primer día de la «Nueva Normalidad», se escucha mucho más movimiento en la calle, el sonido de los claxons me hace pensar que eso de nueva no aplica del todo, eventualmente regresaremos al tráfico de siempre, a las prisas de siempre, al estrés de siempre, ¿o no?

¿Coincidencia?, ¿suerte? O tal vez destino, justo un mes antes de que iniciará la cuarentena, suspendí mi estancia al frente de un servicio de Urgencias, constantemente bromeo con el hecho de tener tatuados los desastres del 2009 (influenza) y 2017 el sismo, ambos dentro de Servicios de Urgencias, viendo la acción desde dentro.

2020 es diferente, me toco ser parte de los espectadores y desde este lado las cosas se ven distintas; aquí no existe ese miedo a lo que se ve, el cuidado extremo al contagio, la incertidumbre de llevar a casa al «enemigo».

De este lado entiendo y observo, soy médico especialista y recibo mucha información por diversos medios sobre el virus, sus alcances, sus acertijos por resolver, noto el desconocimiento y la sorpresa de mis colegas, el interés y la intriga por resolver las incógnitas para evitar que uno más de los que «estamos aca» tenga un desenlace fatal. Artículos van y vienen en diversos foros, en diferentes chats, si algo sobra son las opiniones, cada quien intenta aportar lo visto y lo vivido, se ve en cada uno de nosotros la nostalgia de abrir un libro o una revista y encontrar respuestas que nos orienten a la toma de decisiones, que nos ayuden en este examen sin fecha de término establecida.

Por otro lado «los de este extremo», me hacen notar el poco entendimiento sobre lo que sucede, muchos intentan explicarse el concepto de virus, es difícil generar la capacidad de abstracción para cuidarse de algo que no se, ve ni se palpa, pero que cada vez cierra más el círculo de experiencias, cada vez es más cercano el familiar o el amigo contagiado, incluso el perdido.

La noticia de un término sin terminar, el permiso de una salida sin una autorización total; la sensación de que afuera no es seguro, pero por algo se dice en los medios que se puede salir.

¿Qué nos queda después de Covid-19?…

Quiero pensar que el aprendizaje, el recordatorio de que la vida se puede ir en un instante, el saber que después de este tiempo semi-suspendido vivimos nuevamente lo importante: las llamadas a la familia para acortar distancias, la protección y preocupación por los mayores y pilares de ellas, la capacidad de asombro y contemplación, el confirmar que el llevar una vida sana sigue siendo la opción.

Debemos aprender a vivir con él, mientras en el mundo se encuentra la solución.


Recuerda seguirla en Twitter: @elisaaraque3

Todo el contenido de El Comentario del Día en la palma de tu mano. Suscríbete a nuestros canales de difusión: WhatsApp | Telegram

Publicidad

Accede a tu cuenta

Gestiona tu membresía y consulta el contenido disponible para ti.