En las últimas décadas, el deporte femenino ha sido testigo de la grandeza de cuatro atletas que han trascendido sus disciplinas, marcando un antes y un después en la historia. Serena Williams, con su poderoso saque y determinación, se consolidó como una de las mejores tenistas de todos los tiempos. La estadounidense, quien inició su carrera profesional en 1995, ganó su primer Grand Slam en 1999 y conquistó tres medallas de oro olímpicas junto a su hermana Venus, además de convertirse en la cuarta jugadora en completar el llamado Career Golden Slam.
María del Rosario Espinoza, por su parte, demostró que la perseverancia y el talento pueden superar cualquier obstáculo. Desde temprana edad, la mexicana se adentró en el mundo del taekwondo, superando la falta de recursos y los estigmas de género. Su dedicación la llevó a ganar tres medallas olímpicas, un hito sin precedentes en su país, y ahora, como entrenadora, sigue impulsando el deporte mexicano.
Aitana Bonmatí, la joya del fútbol español, ha deslumbrado al mundo con su habilidad técnica y visión de juego. Desde su debut en el Barcelona, la centrocampista ha sido pieza clave en la conquista de múltiples títulos nacionales e internacionales. Su destacada participación en la Copa Mundial Femenina 2023, donde fue galardonada como la mejor jugadora, y sus dos Balones de Oro, la consagran como una de las mejores futbolistas del planeta.
Yulimar Rojas, la reina del salto triple, ha desafiado los límites de su disciplina, estableciendo récords mundiales y cosechando múltiples títulos olímpicos y mundiales. Su pasión por el atletismo la llevó a España, donde, bajo la tutela de Iván Pedroso, alcanzó la gloria olímpica en Tokio 2020 y continuó superándose, dejando una marca imborrable en la historia del deporte.