Fifth Third Bancorp ha reportado un aumento en sus ganancias trimestrales, impulsado por un crecimiento récord en los ingresos por comisiones (no por intereses), que alcanzaron los $781 millones, un 10% más que el año anterior. Este sólido desempeño provino del auge en la gestión de patrimonio y activos, así como en la banca hipotecaria, lo que inicialmente levantó las acciones del banco un 2.8% en el mercado.
Sin embargo, estos resultados positivos ocultan una pérdida crediticia significativa y alarmante que plantea serias preguntas sobre la gestión de riesgos en la banca regional. Fifth Third se vio obligado a registrar una pérdida de $178 millones en el trimestre, vinculada a la quiebra de Tricolor, un prestamista de automóviles subprime que se especializaba en la comunidad hispana.
La magnitud de la pérdida se atribuye a un «fraude significativo» descubierto en las garantías del préstamo de Tricolor (una línea de financiación asset-backed de $200 millones). El CEO de Fifth Third, Tim Spence, calificó el incidente como un hecho «aislado» en la cartera, pero la revelación ha exacerbado las preocupaciones de los inversores sobre la calidad crediticia en el sector de la banca regional, especialmente en el segmento de alto riesgo.
El caso Tricolor es particularmente crítico porque expone vulnerabilidades en la industria de préstamos subprime para automóviles, en un momento en que la delincuencia en los créditos está aumentando. Aunque el banco busca minimizar el impacto, la pérdida por fraude en un solo préstamo subraya los peligros de la expansión agresiva en carteras de riesgo, un factor que el mercado ya está monitoreando en otros bancos como Zions Bancorporation y Western Alliance.



