El Secure Trust Bank (STB) del Reino Unido anunció que ha incrementado su provisión para cubrir costos relacionados con la venta indebida de financiación de automóviles a £28 millones (aproximadamente $34.5 millones de dólares). Este aumento en las provisiones subraya la creciente incertidumbre y el impacto financiero generalizado que el escándalo de las comisiones en préstamos automotrices está teniendo en el sector bancario británico.
El problema se origina en la práctica de los prestamistas que permitían a los concesionarios fijar las tasas de interés de los préstamos para vehículos y ganar comisiones discrecionales sin el consentimiento informado del cliente. Aunque el Tribunal Supremo del Reino Unido dictaminó en agosto de 2025 parcialmente a favor de los bancos, anulando fallos previos y limitando la posibilidad de reclamaciones masivas, la Autoridad de Conducta Financiera (FCA) sigue adelante con un esquema de compensación.
La FCA planea definir un esquema formal de reparación, cuyo costo potencial se estima entre £9 mil millones y £18 mil millones para toda la industria, lo que afecta a grandes entidades como Lloyds y Santander UK. La acción del STB es un movimiento prudencial para absorber el riesgo, incluso cuando el banco está en proceso de salir del negocio de financiación de vehículos para reasignar capital a líneas más rentables como el Retail Finance y el financiamiento inmobiliario.
Críticamente, esta situación evidencia un fallo regulatorio que ha costado miles de millones y ha generado una profunda desconfianza en el mercado de crédito al consumo. Los bancos, obligados a provisionar sumas multimillonarias, ven afectada su rentabilidad y su atractivo para los inversores extranjeros, lo que complica la agenda de crecimiento económico del Reino Unido.



