Aire contaminado eleva riesgos respiratorios en el Valle de México
La calidad del aire en la Zona Metropolitana del Valle de México (ZMVM) volvió a encender alertas. La Comisión Ambiental de la Megalópolis (CAMe) activó la Fase I de contingencia ambiental atmosférica por ozono después de que las mediciones oficiales registraran concentraciones superiores a 150 partes por billón, nivel que rebasa los parámetros establecidos en los protocolos de respuesta ambiental.
La decisión se tomó con base en los registros del Sistema de Monitoreo Atmosférico, cuyos datos confirmaron que los niveles del contaminante alcanzaron un punto que puede representar riesgo para la salud de la población.

¿Por qué el ozono representa un riesgo?
El ozono a nivel del suelo es un contaminante que, cuando se acumula en altas concentraciones, puede provocar irritación en ojos, garganta y vías respiratorias. La exposición prolongada puede resultar especialmente perjudicial para niñas, niños, personas adultas mayores y quienes padecen enfermedades respiratorias.
Ante este escenario, las autoridades hicieron un llamado a la población para disminuir la exposición mientras persistan las condiciones adversas.
Recomendaciones para reducir la exposición
Durante la Fase I de contingencia ambiental, se exhorta a:
- Evitar actividades físicas intensas al aire libre.
- Reducir el tiempo de permanencia en exteriores, sobre todo en las horas de mayor radiación solar.
- Mantenerse informados a través de los canales oficiales sobre la evolución de la calidad del aire.
Estas acciones buscan disminuir el impacto del episodio de contaminación y proteger de manera preventiva a los sectores más vulnerables.

Medidas ambientales y protección colectiva
La activación de la contingencia implica la aplicación de estrategias destinadas a reducir las emisiones de contaminantes precursores del ozono en la región. El objetivo es favorecer la disminución de las concentraciones registradas y restablecer condiciones más seguras para la población.
La contingencia permanecerá vigente hasta que los niveles del contaminante desciendan por debajo de los límites establecidos en los programas ambientales correspondientes.
En una de las zonas urbanas más densamente pobladas del país, la calidad del aire tiene un impacto directo en el bienestar cotidiano. La activación de esta medida no solo es un procedimiento ambiental, sino una acción preventiva orientada a proteger la salud pública mientras se estabilizan las condiciones atmosféricas.



