La estrategia nacional de vacunación contra el sarampión ha permitido la aplicación de más de 16.2 millones de dosis entre el 1 de enero de 2025 y el 13 de febrero de 2026, de acuerdo con la Secretaría de Salud. La cifra refleja el despliegue del Sector Salud para ampliar la protección de la población frente a una enfermedad altamente contagiosa y evitar la reaparición de brotes.
Las autoridades sanitarias destacaron que el país cuenta con abasto suficiente de vacunas para sostener la campaña y responder a la demanda en las distintas entidades. Esta disponibilidad forma parte de la planeación para fortalecer la cobertura en los grupos que requieren iniciar o completar su esquema.

La aplicación de las dosis ha sido posible mediante la participación de las instituciones que integran el sistema público de salud, lo que ha permitido llevar la vacunación a unidades médicas y puntos estratégicos de atención.
El objetivo central de esta estrategia es cerrar brechas de inmunización y garantizar que la población susceptible reciba la vacuna, ya sea como primera dosis o refuerzo, de acuerdo con su edad y antecedentes de vacunación.
Relevancia para la salud pública
La Secretaría de Salud subrayó que la vacunación es la medida más efectiva para prevenir el sarampión y sus complicaciones. Alcanzar coberturas amplias no solo protege a quienes reciben la dosis, sino que reduce la posibilidad de transmisión en la comunidad.
En este sentido, la campaña tiene un impacto directo en el bienestar cotidiano, ya que evita hospitalizaciones, complicaciones graves y la presión adicional sobre los servicios de salud. Además, permite mantener el control epidemiológico de una enfermedad prevenible mediante inmunización

Las autoridades hicieron un llamado a la población para acudir a vacunarse y revisar su esquema, especialmente en el caso de niñas, niños y personas que no cuenten con registro de dosis previas.
La estrategia continuará en todo el país con el propósito de ampliar la cobertura y consolidar la protección colectiva frente al sarampión. Con ello, el sistema de salud busca mantener bajo control el riesgo de transmisión y fortalecer la prevención como eje de la política sanitaria.



