La actriz Elsa Aguirre falleció el martes 14 de julio a los 95 años en su casa de Cuernavaca, Morelos, según confirmó la Asociación Nacional de Intérpretes (ANDI) en un comunicado publicado en redes sociales. Con su muerte desaparece una de las últimas representantes vivas de la Época de Oro del cine mexicano.
Nacida en Hidalgo del Parral, Chihuahua, el 25 de septiembre de 1930, Elsa Irma Aguirre Juárez debutó en el cine a los 16 años en «El sexo fuerte» (1946). A lo largo de más de dos décadas de carrera protagonizó alrededor de cincuenta películas, entre ellas «Lluvia roja» (1950), «La mujer que yo amé» (1950) y «Cuidado con el amor» (1954). Compartió créditos con figuras como Pedro Infante, Jorge Negrete, María Félix y Pedro Armendáriz.
Entre los datos que marcan su trayectoria:
- Recibió el Ariel de Oro por su trayectoria dentro de la Academia Mexicana de Artes y Ciencias Cinematográficas.
- Su hermana, la también actriz Alma Rosa Aguirre, falleció en enero de 2025 a la misma edad, 95 años.
- La Secretaría de Cultura, a través del Instituto Mexicano de Cinematografía y la Cineteca Nacional, organiza un homenaje con función especial de «Cuatro noches contigo» (1952) el 22 de julio en la Cineteca Nacional.
- Se mantuvo activa en redes públicamente hasta meses antes de su fallecimiento.
La partida de Elsa Aguirre reduce aún más el grupo de intérpretes vivos que sostuvieron la etapa de mayor proyección internacional del cine mexicano, entre finales de los años cuarenta y los cincuenta. Su desaparición confirma un relevo generacional que la industria audiovisual mexicana enfrenta desde hace años, conforme se agota la generación fundadora del cine sonoro nacional.
Para la industria cultural mexicana, la noticia también reactiva la conversación sobre la preservación de acervos fílmicos. Buena parte de la filmografía de esa época enfrenta riesgos de deterioro o pérdida, como ocurrió con material destruido en el incendio de la Cineteca Nacional en 1982. Los homenajes organizados por instituciones oficiales, como el programado para el 22 de julio, funcionan además como estrategia de exhibición y rescate de patrimonio audiovisual ante nuevas audiencias.
Para espectadores, investigadores y programadores culturales, la fecha del homenaje en la Cineteca Nacional representa una oportunidad concreta de acceso a material fílmico de archivo que rara vez se proyecta en pantalla grande.



