La inflación en México se ubicó en 3.10% anual durante la primera quincena de julio de 2026, de acuerdo con el Instituto Nacional de Estadística y Geografía (INEGI). El dato representa una desaceleración frente al 3.55% registrado en el mismo periodo de 2025 y confirma la trayectoria descendente que el índice de precios ha mostrado en los últimos meses.
El Índice Nacional de Precios al Consumidor (INPC) alcanzó un nivel de 145.091 puntos, con un incremento quincenal de apenas 0.07%, muy por debajo del 0.15% de la quincena equivalente del año anterior. Se trata de la variación quincenal más baja para una primera quincena de julio desde al menos 2017, cuando el indicador comenzó a compararse en la serie que utiliza el INEGI para este periodo del año.
El componente subyacente, que excluye productos con precios volátiles como frutas, verduras y energéticos, avanzó 0.16% quincenal y 3.95% anual, por debajo del 4.25% de 2025. Dentro de este rubro, las mercancías subieron 0.11% y los servicios 0.20% a tasa quincenal. El índice no subyacente, en cambio, retrocedió 0.23% quincenal y su variación anual se redujo a apenas 0.21%, frente al 1.24% del año previo.
La caída del componente no subyacente se explica principalmente por los precios agropecuarios, que descendieron 0.57% en la quincena y acumularon una baja anual de 3.53%. El jitomate fue el producto genérico con mayor incidencia negativa sobre la inflación general, al caer 13.18% quincenal, seguido por las cremas para la piel, con un descenso de 2.03%, y el gas doméstico LP, que bajó 0.50 por ciento. En contraste, los energéticos y las tarifas autorizadas por el gobierno crecieron 0.03% en el periodo, con el transporte aéreo como el producto de mayor peso al alza, con un incremento de 12.44 por ciento.
Otros productos que impulsaron el índice general hacia arriba fueron la vivienda propia, con un aumento de 0.12%; el pollo, con 0.73%; el transporte colectivo, con 0.70%, y los servicios turísticos en paquete, que subieron 6.22 por ciento. Estos cinco genéricos concentraron la mayor parte de la presión alcista sobre el INPC durante la quincena, según el desglose del INEGI.
Por entidad federativa, Morelos registró la mayor variación quincenal del país, con un alza de 0.92%, seguido por Baja California Sur, con 0.43 por ciento. En el extremo opuesto, Chiapas presentó la mayor caída, con una variación negativa de 0.22%, seguido por Campeche, con -0.14 por ciento. A nivel de ciudades, Cuernavaca encabezó los incrementos con 0.92%, mientras que Tuxtla Gutiérrez e Izúcar de Matamoros registraron las mayores bajas, con -0.32% cada una.
El INEGI también reportó que el Índice de Precios al Consumidor de la Canasta de Consumo Mínimo, que da seguimiento a 170 bienes y servicios básicos definidos junto con el Consejo Nacional de Evaluación de la Política de Desarrollo Social, no mostró variación quincenal y avanzó 2.68% en su comparación anual, por debajo del 3.73% registrado en julio de 2025. Este indicador es relevante porque refleja de manera más directa el gasto de los hogares de menores ingresos.
El comportamiento de julio se produce después de que el índice general acumulara una desaceleración sostenida desde el pico de 2024, cuando la variación quincenal llegó a 0.71 por ciento. La combinación de menores precios agropecuarios y una moderación en el ritmo de los servicios ha permitido que la inflación se acerque al rango objetivo que el Banco de México utiliza como referencia para su política monetaria. El INEGI tiene programada la próxima publicación quincenal del INPC para el 24 de agosto de 2026, cuando se conocerá si esta tendencia a la baja se mantiene o si los precios de energéticos y servicios turísticos, con comportamientos volátiles en los últimos meses, revierten parte de la moderación observada en julio.



