El día de ayer, Fernando Mendoza dio el primer paso de un camino que los Raiders esperan sea mucho más largo. La primera selección global del Draft 2026 debutó en la pretemporada de la NFL durante la derrota de Las Vegas por 27-14 frente a los Arizona Cardinals, donde completó 10 de 16 pases para 97 yardas y un touchdown. Más allá del resultado, el estreno del ex quarterback de Indiana dejó destellos del talento que lo convirtió en el mejor prospecto de su generación, pero también mostró que su adaptación al fútbol americano de más alto nivel apenas comienza.
Los reflectores sobre Mendoza
La expectativa alrededor de Mendoza no nació con este partido. Después de conquistar el campeonato nacional con los Hoosiers y ganar el Trofeo Heisman, el mariscal llegó a los Raiders como el jugador llamado a encabezar una nueva etapa para la organización. La franquicia utilizó la primera selección global del Draft con la intención de encontrar estabilidad en la posición más importante del emparrillado y construir un proyecto a largo plazo alrededor del joven quarterback.

Su debut reflejó precisamente ese momento de transición. La primera serie ofensiva terminó con dos pases incompletos y un despeje, pero Mendoza respondió en la siguiente posesión. Primero encontró una ventana muy reducida para conectar un envío de 19 yardas con Malik Benson y, poco después, lanzó un pase de seis yardas para touchdown a Jack Bech, convirtiéndose en la primera selección global en lanzar un pase de anotación durante su debut en la pretemporada desde Baker Mayfield en 2018.
Sin embargo, la noche también dejó lecciones importantes. Arizona logró incomodar al novato con una presión constante y Mendoza tuvo dificultades para encontrar ritmo en algunos momentos del encuentro. Después del partido reconoció que la velocidad del juego fue mayor a la que estaba acostumbrado en el fútbol americano colegial y admitió que todavía necesita mejorar aspectos como la anticipación y la lectura de la defensiva. Incluso reveló que revisaría el video del partido esa misma noche para acelerar su proceso de aprendizaje.
¿Una nueva etapa para Los Raiders?

El debut de Mendoza también dejó claro que la titularidad sigue perteneciendo a Kirk Cousins. El veterano necesitó únicamente una serie ofensiva para conducir a los Raiders hasta las diagonales, completando cinco de seis pases para 50 yardas y un touchdown. Tras el encuentro, el entrenador en jefe Klint Kubiak dejó claro que Cousins continúa siendo el mariscal de campo número uno del equipo, aunque también aseguró que el objetivo es darle a Mendoza la mayor cantidad posible de repeticiones durante la pretemporada para acelerar su desarrollo.
Ese respaldo también quedó reflejado en las palabras del propio Cousins, quien destacó la inteligencia del novato y aseguró que todavía tiene mucho camino por recorrer en la NFL. Más allá de la competencia por la titularidad, el mensaje dentro de la organización parece ser claro: el desarrollo de Mendoza es una apuesta a futuro y, al mismo tiempo, una prioridad. Aunque Cousins sigue siendo el número uno, la pretemporada todavía ofrece al novato la oportunidad de seguir acercándose a la titularidad.
El siguiente paso llegará el próximo 20 de agosto frente a los Houston Texans. Más allá de los números que pueda registrar durante la pretemporada, cada serie ofensiva representa una nueva oportunidad para que Fernando Mendoza continúe creciendo como quarterback y reduzca la distancia que hoy lo separa de la titularidad. Su debut dejó claro que todavía hay aspectos por pulir, pero también confirmó por qué los Raiders apostaron por él con la primera selección global del Draft.



