El aguacate mexicano entró este martes a un nuevo filtro antes de llegar a los mercados internacionales. La Secretaría del Trabajo y Previsión Social (STPS) incorporó oficialmente el producto al Certificado Laboral para la Agroexportación, mediante un acuerdo publicado en el Diario Oficial de la Federación (DOF), con el que comenzará un programa piloto en Michoacán y Jalisco.
La medida vincula por primera vez de manera específica una de las principales cadenas agroexportadoras del país con un mecanismo federal para acreditar obligaciones laborales y de seguridad social. El certificado será emitido mediante VELAGRO, la plataforma digital creada por la STPS para concentrar la información de las personas y empresas involucradas en la cadena.
El cambio llega mientras el comercio exterior del aguacate mantiene un ritmo elevado. Entre enero y abril de 2026, México exportó 501 mil 824 toneladas, frente a 370 mil 551 toneladas en el mismo periodo de 2025. La Secretaría de Agricultura reportó un aumento de 35 por ciento en las exportaciones hacia Estados Unidos durante el primer cuatrimestre.
El certificado empieza con el sector aguacatero
El programa piloto comienza este 15 de septiembre y tendrá una implementación gradual. Durante la primera etapa, quienes soliciten el certificado deberán ingresar a VELAGRO, crear su perfil y proporcionar información estadística correspondiente a los 12 meses anteriores. Del 1 de octubre al 7 de noviembre se incorporarán los datos de productores, huertos y otros participantes de la cadena.
El certificado podrá ser solicitado por personas físicas y morales que exporten aguacate. El mecanismo también contempla información de distintos eslabones vinculados con la producción, procesamiento, comercialización y exportación, incluidos registros patronales ante el Instituto Mexicano del Seguro Social.
La STPS plantea que el objetivo no es únicamente comprobar que exista documentación laboral, sino establecer trazabilidad sobre las condiciones bajo las cuales se produce un bien destinado al comercio exterior. La plataforma permitirá concentrar la información necesaria para que la autoridad pueda verificar obligaciones laborales y de seguridad social.
El mecanismo tiene como fundamento el artículo 283 Quáter de la Ley Federal del Trabajo y las reformas publicadas el 1 de mayo de 2026. El 15 de junio se emitieron las disposiciones generales para obtener el certificado.
Michoacán y Jalisco concentran una parte relevante de la producción y exportación nacional, por lo que la puesta en marcha del sistema permitirá probarlo directamente en una cadena con operaciones de gran escala y participación de numerosos actores.
Exportar más también eleva la exigencia laboral
El crecimiento de los envíos ayuda a explicar la relevancia de la medida. Las 501 mil 824 toneladas exportadas en los primeros cuatro meses de 2026 superaron en 131 mil 273 toneladas el volumen registrado un año antes. El mercado estadounidense concentra buena parte de esa actividad y convierte las condiciones de producción en un asunto que alcanza la operación comercial internacional.
La certificación busca que la competitividad exportadora esté acompañada por empleo formal, seguridad social y cumplimiento de derechos laborales. La STPS también la presenta como una herramienta para dar mayor certeza a los participantes de la cadena y fortalecer la trazabilidad laboral de los productos mexicanos.
Sin embargo, el programa piloto todavía no representa el régimen definitivo. La autoridad utilizará esta primera etapa para ajustar los procedimientos, integrar los registros patronales y aplicar de manera escalonada los factores técnicos de mano de obra correspondientes a cada participante.
La transición al régimen permanente está prevista para noviembre de 2027. Hasta entonces, el aguacate será la primera prueba operativa de un modelo que posteriormente podrá extenderse a otros productos agrícolas de exportación.
El punto central será comprobar que la información registrada en VELAGRO corresponda con las condiciones laborales reales de la cadena. El certificado puede ordenar la documentación y facilitar la verificación institucional, pero su alcance dependerá de que esa información refleje efectivamente quién trabaja, bajo qué condiciones y con qué cobertura de seguridad social.



