La evaluación de Fitch Ratings sobre el Paquete Económico 2027 coloca la estrategia fiscal del Gobierno de Claudia Sheinbaum ante un doble escenario: la calificadora considera más creíbles los supuestos económicos y el esfuerzo para elevar los ingresos, pero advierte que la reducción del déficit todavía podría ser insuficiente para estabilizar la deuda pública.
En su análisis, Fitch señaló que el proyecto presentado por la Secretaría de Hacienda y Crédito Público utiliza supuestos macroeconómicos más realistas. Para 2027, Hacienda plantea un crecimiento de entre 1.5 y 2.5 por ciento, con un punto medio de 2 por ciento, mientras Fitch estima una expansión de 1.8 por ciento.
El reconocimiento también alcanza la estrategia para incrementar los ingresos. Hacienda proyecta que los ingresos tributarios lleguen a 15.9 por ciento del PIB en 2027, un máximo histórico según la dependencia, mediante fiscalización, combate a la evasión y fortalecimiento del cumplimiento.
Un ajuste que todavía no alcanza para estabilizar la deuda
El principal señalamiento de Fitch está en la velocidad de la consolidación fiscal. Los Requerimientos Financieros del Sector Público pasarían de 4.1 por ciento del PIB en 2026 a 3.9 por ciento en 2027. La meta es menor que el 3.5 por ciento planteado en los Pre-Criterios de abril y prolonga una senda de reducción de aproximadamente 0.2 puntos porcentuales por año.
Para Hacienda, la consolidación gradual busca evitar que un ajuste fiscal demasiado acelerado afecte la actividad económica, la inversión y el crecimiento. Fitch considera, sin embargo, que ese ritmo todavía es modesto frente al esfuerzo necesario para estabilizar la deuda. La agencia estima que los RFSP tendrían que acercarse a 2.5 por ciento del PIB para detener su crecimiento en relación con la economía.
La deuda del Gobierno general es uno de los indicadores que explican esa preocupación. Fitch proyecta que llegará a alrededor de 57.3 por ciento del PIB en 2026, mientras que la deuda pública federal alcanzaría 58 por ciento.
Ingresos y Pemex serán la prueba
El margen para reducir todavía más el gasto es limitado, por lo que una parte importante del ajuste dependerá de que las medidas para elevar los ingresos produzcan los resultados previstos. Fitch estima que las nuevas medidas aportarían alrededor de 0.7 puntos del PIB a los ingresos en 2027, aunque solo 0.4 puntos tendrían carácter permanente.
Otro factor señalado por Fitch es Petróleos Mexicanos. La calificadora considera que Pemex representa un riesgo adicional para las finanzas públicas debido a sus problemas operativos y financieros. La recuperación de la empresa seguirá siendo relevante para determinar las presiones que podrían trasladarse al presupuesto federal.
México mantiene actualmente una calificación soberana de BBB- con perspectiva estable en Fitch, ratificada en abril de 2026.
El análisis también identifica como factores que podrían generar presión sobre la calificación una consolidación fiscal menor a la necesaria, un choque económico más severo o prolongado y un debilitamiento de la coherencia o credibilidad de las políticas públicas.
La discusión del Paquete Económico 2027 queda así concentrada en la capacidad del Gobierno para convertir las metas de recaudación en ingresos efectivos, reducir las necesidades de financiamiento y contener el crecimiento de la deuda. La diferencia entre el 3.9 por ciento planteado por Hacienda y el 2.5 por ciento que Fitch considera necesario muestra que la consolidación fiscal seguirá siendo uno de los principales temas para México después de 2027.



