La comparecencia de Édgar Amador Zamora ante el Pleno de la Cámara de Diputados colocó el Paquete Económico 2027 frente a la principal pregunta sobre las finanzas del próximo año: de dónde saldrán los recursos para sostener el gasto sin aumentar las tasas de impuestos ni crear nuevos gravámenes. El secretario de Hacienda defendió que el crecimiento de los ingresos puede apoyarse en eficiencia recaudatoria, fiscalización, combate a la evasión y mayor formalización de la economía.
La exposición ocurrió este miércoles 30 de septiembre, como parte de la glosa del Segundo Informe de Gobierno de Claudia Sheinbaum y de la discusión del paquete entregado al Congreso el 8 de septiembre. La propuesta incluye la Ley de Ingresos de la Federación, el Presupuesto de Egresos y cambios a disposiciones fiscales y aduaneras, además de medidas relacionadas con la economía digital.
Hacienda estima para 2027 ingresos federales por 10.636 billones de pesos y un gasto neto total por el mismo monto. Dentro de los ingresos, los tributarios alcanzarían 6.264 billones de pesos. La apuesta por elevar la recaudación sin una reforma fiscal modifica el punto de la discusión: el Gobierno plantea obtener más recursos principalmente de una base contributiva más amplia y de un mayor cumplimiento.
Más recaudación sin cambiar las tasas
Esa estrategia tendrá que sostenerse frente a las necesidades de gasto previstas para el siguiente ejercicio. La documentación de Hacienda plantea que el fortalecimiento de los ingresos dependerá de una mayor eficiencia recaudatoria y del cumplimiento tributario, mientras la propuesta incorpora medidas para avanzar en la formalización y digitalización de actividades económicas.
La discusión sobre el financiamiento también ocurre mientras el Gobierno busca reducir el déficit y preservar el acceso a los mercados. Por ello, la defensa de Hacienda no se limita a justificar cuánto se pretende recaudar, sino a explicar por qué esa combinación de ingresos, gasto y deuda puede sostener las prioridades del próximo año sin modificar las tasas tributarias.
El otro frente de la comparecencia fue la deuda. Amador Zamora defendió ante los legisladores una trayectoria que, según Hacienda, mantiene las finanzas públicas dentro de un marco de estabilidad. Para 2027, el proyecto contempla recursos provenientes de financiamientos, mientras una parte relevante del gasto no programable corresponde al costo financiero de la deuda y a las participaciones para estados y municipios.
El Paquete Económico plantea además un gasto programable de 7.433 billones de pesos y un gasto no programable de 3.204 billones. La diferencia entre ambos rubros permite observar dónde se concentra la capacidad de decisión presupuestaria y cuánto del gasto está comprometido por obligaciones financieras y transferencias.
Las cifras pasan ahora por el Congreso
La discusión también alcanzó las expectativas de crecimiento. Hacienda mantiene para 2027 un rango de entre 1.5 y 2.5 por ciento, mientras sostiene que la inversión pública en infraestructura, agua, salud y educación puede contribuir a elevar la capacidad productiva. Amador presentó estas prioridades como parte de una estrategia para preservar el crecimiento y, al mismo tiempo, mantener una trayectoria fiscal ordenada.
En el Pleno, esa explicación quedó expuesta a preguntas y posiciones distintas de los grupos parlamentarios, que deberán traducirse en cambios o respaldos durante el proceso de dictaminación. La comparecencia, por ello, no modifica por sí misma las cifras del paquete, sino que abre una nueva etapa de revisión legislativa.
La Cámara de Diputados deberá revisar los supuestos de ingresos, gasto y financiamiento antes de votar la Ley de Ingresos, cuya fecha límite es el 20 de octubre. El Senado tendrá hasta el 31 de octubre para resolverla y los diputados deberán aprobar el Presupuesto de Egresos a más tardar el 15 de noviembre.
La comparecencia deja así el Paquete Económico en una etapa distinta: Hacienda ya expuso la lógica de sus cifras y ahora corresponde a los legisladores someterlas a revisión, modificar lo que consideren necesario y definir el presupuesto que determinará las prioridades federales durante 2027.



