En un hecho de trascendencia histórica para el rescate de las raíces ancestrales y la memoria de la capital, el Gobierno de la Ciudad de México, encabezado por la jefa de Gobierno Clara Brugada Molina, oficializó mediante su publicación en la Gaceta Oficial la declaratoria de «Los saberes, prácticas, expresiones y representaciones culturales asociados al Xoloitzcuintle» como Patrimonio Cultural Inmaterial de la metrópoli. La firma del decreto contó con la participación del titular de la Secretaría de Gobierno, César Cravioto Romero; la secretaria de Cultura, Ana Francis López Bayghen; y la secretaria de Pueblos y Barrios Originarios y Comunidades Indígenas Residentes, Nelly Juárez Audelo.
Esta importante resolución institucional busca salvaguardar formalmente el valor histórico, identitario, social y cosmogónico que esta emblemática raza canina ha mantenido en la vida cotidiana de las comunidades locales desde la época prehispánica. La figura del Xoloitzcuintle trasciende su condición biológica para consolidarse como un pilar fundamental del imaginario colectivo mexicano, reconocido desde tiempos mitológicos como el fiel compañero espiritual y sagrado guía de las almas en su tránsito hacia el Mictlán durante las festividades tradicionales del Día de Muertos.
Plan de salvaguarda y rescate del valor ancestral
De acuerdo con lo estipulado en el cuerpo del decreto, la declaratoria abarca un reconocimiento exhaustivo a la tradición oral, las leyendas, la iconografía en el arte popular, la medicina tradicional y los conocimientos ancestrales transmitidos de generación en generación por sabios, comunidades originarias, investigadores, cronistas y promotores culturales de la capital. Se reconoce formalmente que el Xoloitzcuintle es un testimonio vivo del patrimonio biocultural que une el pasado milenario del Valle de México con la identidad urbana contemporánea.
Para garantizar la aplicación efectiva de este reconocimiento, la Secretaría de Cultura de la Ciudad de México ha quedado plenamente facultada para coordinar las acciones correspondientes e integrar la información detallada a la Plataforma Digital del Patrimonio Cultural Inmaterial de la ciudad. Asimismo, las autoridades dispondrán de un plazo de 180 días naturales para la formulación, diseño y publicación del Plan de Salvaguarda de los saberes asociados al canino, asegurando estrategias permanentes de difusión, educación y rescate histórico.
Protección inmaterial y compromiso con el bienestar animal
Es vital puntualizar que el alcance jurídico de este decreto se enfoca estrictamente en la preservación de los saberes, la memoria, la simbología y las expresiones culturales inmateriales vinculadas a la especie. Las autoridades aclararon que la normativa no interfiere con las atribuciones de la Secretaría de Medio Ambiente (Sedema) ni de la Procuraduría Ambiental y del Ordenamiento Territorial (PAOT), por lo que las acciones relativas a la tutela, la conservación biológica, la crianza responsable y el bienestar animal continuarán rigiéndose bajo la Ley de Protección a los Animales de la Ciudad de México.
La promulgación del decreto coincidió con el inicio de las festividades del primer Festival Cultural del Xoloitzcuintle en el Centro Histórico, espacio donde las familias capitalinas y visitantes pueden adentrarse en la historia de este enigmático animal. Con esta medida, la capital reafirma su compromiso con el fortalecimiento de la identidad nacional, honrando el legado de un animal representativo que ha cautivado a artistas como Frida Kahlo y Diego Rivera y que continúa habitando en el corazón de la cultura mexicana.



