La industria tecnológica de Corea del Sur ha vivido un repunte histórico en el mercado de valores, con el valor combinado de Samsung Electronics y SK Hynix disparándose en 37,000 millones de dólares. El alza se produce tras un acuerdo entre OpenAI y el gobierno surcoreano para colaborar en el desarrollo de semiconductores para inteligencia artificial (IA), en una alianza que busca asegurar el suministro de chips de memoria de alto ancho de banda (HBM) para los modelos de IA de próxima generación.
El acuerdo es un recordatorio de la intensa «carrera armamentística» que se libra en el mercado de la IA. Empresas como OpenAI, que necesitan una gran cantidad de chips de memoria para entrenar a sus modelos, están buscando socios confiables para asegurar su suministro en un mercado de escasez. Corea del Sur, con sus líderes en la fabricación de chips de memoria, ha logrado posicionarse como un socio clave para la industria. La alianza con OpenAI no solo es una victoria para Samsung y SK Hynix, sino también un triunfo para la estrategia industrial del país.
Sin embargo, a pesar de la euforia del mercado, el camino a seguir no está exento de desafíos. La competencia de gigantes como Nvidia e Intel es feroz, y la industria enfrenta problemas de la cadena de suministro. La alianza con OpenAI es un paso en la dirección correcta, pero su éxito dependerá de si las empresas de Corea del Sur pueden seguir innovando y de si pueden mantener su liderazgo en un mercado que cambia rápidamente.



