La batalla por el liderazgo en el lucrativo mercado de tratamientos contra la obesidad y la diabetes se ha intensificado, con Pfizer y Novo Nordisk inmersos en una guerra de ofertas por la startup de biotecnología Metsera. La farmacéutica danesa Novo Nordisk, fabricante de los exitosos Wegovy y Ozempic, elevó su propuesta a $10 mil millones de dólares, superando una oferta previa de Pfizer por valor de $7.300 millones.
La adquisición de Metsera es crucial para ambos gigantes, ya que la startup está desarrollando terapias de próxima generación (agonistas del receptor GLP-1 y análogos de amilina), incluido un candidato principal que podría administrarse con menos frecuencia que los inyectables semanales actualmente en el mercado. Controlar esta innovación es una ventaja estratégica en un mercado que se proyecta que superará los $150 mil millones anuales a principios de la década de 2030.
Desde una perspectiva crítica, la guerra de ofertas ilustra la desesperación de las grandes farmacéuticas (Big Pharma) por asegurar el crecimiento futuro. Pfizer, que había fracasado en el desarrollo de su propio fármaco oral, ve en Metsera la vía rápida para recuperar su posición frente al dominio de Novo Nordisk y Eli Lilly.
El conflicto ha escalado hasta los tribunales. Pfizer presentó dos demandas contra Metsera y Novo Nordisk, alegando que la oferta de la danesa infringe su acuerdo de fusión anterior e intenta eludir la revisión antimonopolio. El litigio subraya los riesgos de concentración de mercado en un sector clave para la salud pública. La alta prima pagada por la adquisición (las acciones de Metsera se dispararon cerca de un 20%) demuestra que la industria está dispuesta a pagar cualquier precio por la innovación en el tratamiento de la obesidad.



