El consumo privado en México creció 1.2% mensual en marzo de 2026, con cifras desestacionalizadas, y avanzó 3.1% frente al mismo mes del año anterior, informó INEGI. El indicador se ubicó en 113.6 puntos, con base 2018=100, lo que muestra una recuperación del gasto de los hogares después de la baja registrada en febrero.
El dato es relevante porque el consumo privado es uno de los componentes más importantes de la demanda interna y permite observar cómo se comporta el gasto de las familias en bienes y servicios. En marzo, el avance mensual estuvo explicado tanto por bienes importados como por consumo nacional, aunque con una diferencia importante en ritmo y profundidad.
Los bienes de origen importado crecieron 1.6% mensual y 13.0% anual, mientras que el consumo de bienes y servicios nacionales aumentó 0.9% mensual, pero apenas 0.2% anual. Dentro del componente nacional, los bienes subieron 1.4% frente a febrero, aunque cayeron 0.2% anual; los servicios avanzaron 0.4% mensual y 0.8% anual.
La lectura económica es clara: el consumo repuntó, pero el impulso más fuerte vino del componente importado. Esto refleja que una parte importante del gasto de los hogares se está canalizando hacia bienes producidos fuera del país, mientras que el consumo de origen nacional mantiene un crecimiento limitado. Para una economía que necesita fortalecer mercado interno, empleo formal e inversión productiva, esta composición importa tanto como el crecimiento total.
Con cifras originales, el consumo privado aumentó 3.8% anual en marzo y acumuló un avance de 2.2% durante el primer trimestre de 2026. Sin embargo, el contraste entre origen nacional e importado volvió a ser amplio: el consumo nacional creció 0.7% anual en marzo, pero acumuló una caída de 0.4% entre enero y marzo; el importado subió 16.9% anual y 12.7% acumulado.
Al interior del consumo nacional, los bienes duraderos cayeron 4.8% anual y los semiduraderos 3.9%, mientras que los bienes no duraderos crecieron 2.4%. Esto apunta a un gasto más resistente en productos de uso cotidiano, pero más débil en compras asociadas a bienes de mayor valor o decisiones menos frecuentes, como artículos duraderos.
Para hogares y empresas, el dato importa porque el consumo sostiene ventas, ingresos y planeación de inventarios. Un avance del gasto ayuda a la actividad económica de corto plazo, pero si el dinamismo se concentra en importaciones, el efecto sobre producción nacional, proveedores locales y empleo puede ser más limitado.
El siguiente dato, correspondiente a abril, será clave para observar si el repunte de marzo se consolida o si el consumo continúa avanzando con una base desigual entre productos nacionales e importados.



