Qué hacer cuando alguien se ahoga: el protocolo que toda persona debe conocer
El atragantamiento es una de las causas más frecuentes de muerte por accidente, especialmente en niños y adultos mayores. Cuando una persona se ahoga, sus vías respiratorias se bloquean y el oxígeno suficiente no llega a los pulmones; sin oxígeno, puede producirse daño cerebral en tan solo 4 a 6 minutos. Los primeros auxilios oportunos pueden salvarle la vida.
Reconocer que alguien se está atragantando es el primer paso. El paciente será incapaz de hablar, toser o respirar adecuadamente, y puede señalar su problema con ambas manos en la garganta. Las compresiones abdominales y otras maniobras deben usarse solo cuando la obstrucción de la vía aérea es grave y la vida está en peligro; si la persona puede hablar, toser con fuerza o respirar en forma adecuada, no se requiere ninguna intervención.
Cómo actuar en adultos y niños mayores de un año
Ante una obstrucción completa —la persona no puede hablar, toser ni respirar— el protocolo establecido por Mayo Clinic y validado en guías internacionales es el siguiente:
- Colocarse a un lado y detrás de la persona; inclinarla hacia adelante
- Aplicar 5 golpes secos con el talón de la mano entre los omóplatos
- Si los golpes no liberan el objeto, realizar 5 compresiones abdominales (maniobra de Heimlich): rodear a la persona por la cintura desde atrás, colocar un puño ligeramente por encima del ombligo y empujarlo hacia adentro y hacia arriba con la otra mano
- Alternar 5 golpes en la espalda y 5 compresiones hasta que el objeto sea expulsado o llegue ayuda médica
Si quien socorre es el único rescatista, debe primero aplicar los golpes en la espalda y las compresiones abdominales, y luego llamar al número de emergencias. Si hay otra persona presente, debe pedirle que llame mientras se administran los primeros auxilios.
Si la persona que se atraganta puede toser o hacer sonidos, debe dejársele toser y tratar de expulsar el objeto por sus propios medios. Intervenir de forma innecesaria puede introducir el cuerpo extraño más profundo en las vías respiratorias.
Lactantes: un protocolo diferente
En bebés menores de un año, la maniobra de Heimlich está contraindicada por el riesgo de lesiones internas. Para desobstruir las vías respiratorias de un bebé menor de un año que se está atragantando, se debe sentar al socorrista y sostener al bebé boca abajo sobre el antebrazo, apoyando el antebrazo en el muslo y sujetando la barbilla y la mandíbula del bebé. Desde esa posición, se aplican 5 golpes secos entre los omóplatos con el talón de la mano. Si no funciona, se voltea al bebé boca arriba y se realizan 5 compresiones torácicas con dos dedos sobre el centro del pecho. Se alternán ambas secuencias hasta resolver la obstrucción o hasta que llegue atención médica.
Si la persona pierde el conocimiento
Cuando el atragantado pierde la conciencia, la situación escala a emergencia. En ese caso, si el tórax del niño o la persona no se expande tras los intentos de ventilación de rescate, se debe considerar la existencia de un cuerpo extraño que obstruye la vía aérea y no demorarse con las ventilaciones, pasando a realizar las compresiones torácicas. Es fundamental haber activado los servicios de emergencia desde el inicio de la situación.
La Protección Civil de la Ciudad de México y protocolos internacionales coinciden en un punto que no debe ignorarse: en ningún caso se debe dar líquidos a una víctima de asfixia. El número de emergencias en México es el 911.
Conocer este protocolo no requiere formación médica especializada. Su dominio generalizado en la población —en hogares, escuelas, espacios de trabajo y transporte público— es una de las medidas de salud pública con mayor impacto potencial por unidad de conocimiento transmitido.



