La balanza comercial de Argentina registró en julio un saldo favorable de 2,115 millones de dólares, resultado impulsado por un crecimiento del 14.1% en las exportaciones totales y una contracción interanual del 1.7% en las importaciones. De acuerdo con el informe oficial del Intercambio Comercial Argentino (ICA) publicado por el Instituto Nacional de Estadística y Censos (Indec), el volumen total de intercambio mercantil —que integra la suma de ventas y compras externas— alcanzó 15,593 millones de dólares en el mes, lo que representó un avance del 6.7% respecto a igual periodo del año previo.
Los registros estadísticos del organismo oficial detallan que los envíos totales hacia el exterior alcanzaron 8,854 millones de dólares en julio, marcando un incremento general de 14.0% en comparación interanual. El factor determinante en este desempeño fue el rubro de combustibles y energía, cuyas colocaciones casi se duplicaron al registrar un alza del 97.8% interanual y sumar 1,500 millones de dólares en facturación. Dicho comportamiento combinó una mejora del 19.5% en los precios internacionales de referencia con una expansión del 67.6% en el volumen físico despachado hacia los mercados internacionales.
El informe técnico del Indec precisa que el avance energético estuvo fundamentado en mayores colocaciones de petróleo crudo, carburantes, grasas, aceites lubricantes y derivados de combustibles. A partir de esta dinámica, la balanza energética específica generó un saldo positivo de 722 millones de dólares durante julio, marcando una ampliación sustancial frente a los 12 millones de dólares obtenidos en el mismo mes del ejercicio anterior. El crecimiento del 100% en las ventas externas del sector energético se debió principalmente a un incremento neto de 603 millones de dólares en las exportaciones de aceites crudos de petróleo.
Pese a la aceleración del complejo hidrocarburífero, el sector agroindustrial se mantuvo como la principal fuente de divisas para el país sudamericano. Las manufacturas de origen agropecuario generaron 3,000 millones de dólares en el mes de julio, lo que representó un incremento interanual del 5.0%. Este avance estuvo traccionado por la demanda internacional de carnes y por los subproductos y residuos de la industria alimenticia empleados para la nutrición animal en el extranjero.
En contraparte, el rubro de productos primarios registró un ligero retroceso del 0.6% interanual, aunque aportó 2,110 millones de dólares a la captación de divisas. La contracción en este segmento se originó por una menor colocación de semillas y frutos oleaginosos, donde las cantidades físicas exportadas descendieron un 2.5%, compensadas de forma parcial por una subida del 1.9% en las cotizaciones promedio de venta.
La consolidación del superávit comercial en Argentina refuerza la posición de reservas y alivia la presión sobre el tipo de cambio oficial, en un contexto donde el descenso del 1.7% en las importaciones refleja la contención en las compras externas de bienes terminados e insumos industriales. La transformación de la matriz exportadora evidencia que el sector energético ha comenzado a complementar el flujo tradicional de divisas del agro, otorgando un mayor balance a la cuenta corriente comercial frente a la volatilidad de los precios agrícolas internacionales.



