Geopolítica y Comercio
Para su reunión de este jueves 24 con Trump, Xi Jinping se aseguró que la postura del gobierno chino en diversos temas claves en la relación con la Unión Americana, como inteligencia artificial, energías renovables, la aplicación unilateral de sanciones comerciales, el rol de los organismos internacionales y la seguridad alimentaria, quedara definida para todo el mundo. Cada una se plasmó en la Declaración de Nueva Delhi, el documento aprobado por unanimidad y sin comentarios este fin de semana durante la cumbre anual del grupo de los BRICS.
La declaración también sirve para que el resto de los BRICS – Brasil, Egipto, Emiratos Arabes Unidos, Etiopía, India, Indonesia, Irán, Rusia y Sudáfrica – fijen su posición ante Estados Unidos. Debe reconocerse el trabajo diplomático en su elaboración, luego que en las últimas tres cumbres no se emitió ningún comunicado conjunto debido a las fricciones entre Rusia, China y la India. Pero las agresiones de Trump en contra de varios de los países miembros del grupo desde que regresó a la Casa Blanca hicieron indispensable consensar un documento, aunque para elaborarlo se omitió cualquier mención a la guerra en Ucrania, la respuesta de Irán ante los ataques de Estados Unidos, la condena al conflicto en Gaza y los avances en la creación de una moneda común entre los países del grupo.
Este comunicado refleja que la brecha entre Washington y Beijing va más allá de la ideología, el liderazgo que China ha asumido entre los BRICS y su intención de posicionarse como una alternativa de liderazgo para los países en vías de desarrollo. Para ello, el gobierno chino evitó cualquier referencia a la confrontación y enfatizó el trabajo coordinado apegado a las reglas vigentes y al derecho internacional, una velada crítica al régimen de Trump, aunque en ninguna parte del documento se identifica a algún líder.
En relación con la política comercial de Estados Unidos, China destaca la proliferación de medidas unilaterales, arancelarias y no arancelarias, inconsistentes con las reglas de la OMC y que afectan severamente las cadenas de suministro, generando incertidumbre y que pueden exacerbar las diferencias en el desarrollo entre las naciones y mermar las posibilidades de crecimiento. El grupo se declara en favor de fortalecer el actual régimen de comercio internacional y su capacidad de respuesta ante las disrupciones y nuevos retos. Este viernes 18 de septiembre, China presentará ante la OMC su propuesta de reforma al organismo, tratando de preservar su vigencia.
México debe considerar el apartado sobre barreras arancelarias y no arancelarias como una llamada de atención luego de los aranceles que aplica a los países con los que no tiene un tratado comercial desde este primero de enero. El país es el principal comprador de autos chinos en el mundo, su segundo cliente en el hemisferio occidental, uno de los diez países que más productos chinos importa y China es el segundo proveedor de la economía mexicana, después de la Unión Americana. En marzo, Ebrard anunció que se realizaría una reunión de alto nivel con autoridades chinas para determinar la viabilidad de estos aranceles, misma que ha venido posponiendo.
El otro gran tema de divergencia con Washington es la inteligencia artificial (IA). La declaración indica que ésta puede representar un enorme estímulo al crecimiento y desarrollo económicos si se usa adecuadamente, por ejemplo, para desarrollar sistemas de energía eficientes, promover la innovación, fortalecer las cadenas de suministro y mitigar riesgos que enfrentan los países menos desarrollados. Aunque Brasil, China, India, Indonesia, Rusia y Sudáfrica pertenecen al G-20, no hay ninguna mención en favor del plan que presentó Estados Unidos en la reunión del grupo este 2 de septiembre y en cambio se hace el compromiso de implementar la Declaración de los líderes de los BRICS sobre la Gobernanza Mundial de la Inteligencia Artificial, acordada el año pasado.
Además, la declaración deja en claro que China no contempla la IA sólo como un medio de ingresos muy importantes para el gobierno, que es el enfoque de Trump, sino que sus implicaciones son de tal magnitud que no sólo determinará el liderazgo económico y tecnológico durante este siglo, pero que también puede generar consecuencias negativas si no se establece una legislación integral a nivel mundial, a lo que se opone Trump. Con ello, México tiene dos visiones contrastantes para desarrollar su marco legal del tema si pretende atraer inversiones en este sector.



