Apertura | fecha del día: Miércoles 30 de septiembre, 2026
Los mercados abren este miércoles con una lectura de cautela: los rendimientos de los bonos estadounidenses permanecen cerca de máximos no vistos desde 2007, Wall Street apunta ligeramente a la baja, Europa confirma una nueva aceleración inflacionaria y el petróleo cierra septiembre con una ganancia de dos dígitos. En apenas unos minutos llegará el dato que puede cambiar por completo el tono de la mañana: el índice PCE de agosto, acompañado por la lectura final del PIB estadounidense, ingreso y gasto personal. El empleo privado ya dejó la primera sorpresa del día: ADP reportó 90 mil nuevos puestos, frente a 73 mil esperados y apenas 36 mil previamente.
A esta hora, los futuros del Dow Jones caen alrededor de 0.20%, los del S&P 500 0.15% y los del Nasdaq 100 0.32%. El rendimiento del Treasury a 10 años ronda 5.24%, apenas debajo del máximo alcanzado ayer y cerca de su mayor nivel desde junio de 2007. El mercado está llegando al cierre del tercer trimestre con una extraordinaria paradoja: los bonos registran uno de sus peores periodos en años, mientras las acciones han conseguido resistir apoyadas por utilidades, crecimiento económico e inteligencia artificial.
Semáforo de apertura
- 🔴 S&P 500: futuros alrededor de -0.15%, en espera del PCE y el PIB.
- 🔴 Nasdaq 100: futuros cerca de -0.32%, con megacaps y semiconductores ligeramente presionados.
- 🔴 Dow Jones: futuros alrededor de -0.20%.
- 🔴 Treasury 10 años: alrededor de 5.24%, cerca de máximos desde 2007; acumula más de 47 puntos base de aumento en septiembre.
- 🔴 Hipoteca EUA a 30 años: sube a 7.30%, desde 7.12%.
- 🔴 Solicitudes hipotecarias: caen -6.0%, después de -1.5%.
- 🔴 Refinanciamiento: baja a 557.8, desde 611.0.
- 🟢 ADP: empleo privado aumenta 90 mil, superando los 73 mil esperados.
- 🟡 PCE EUA: en minutos; consenso de 3.7% anual y 3.3% subyacente anual.
- 🔴 Alemania inflación: sube a 3.3% anual, frente al 3.1% esperado y 2.9% previo.
- 🔴 Francia inflación: IPC anual alcanza 3.0% y armonizado 3.4%, ambos acelerando.
- 🔴 Italia inflación: IPC anual sube a 4.2% y armonizado a 4.1%.
- 🔴 Europa: los mercados elevan las expectativas de nuevos aumentos del BCE ante el choque energético.
- 🟢 Reino Unido PIB: crecimiento del 2T revisado a 0.5% trimestral y 1.4% anual, mejor de lo previsto.
- 🔴 Brasil fiscal: déficit presupuestario de 116 mil millones, peor que los 109.4 mil millones esperados.
- 🔴 Chile cobre: producción cae -12.8% anual, desde -9.4%.
- 🔴 Peso mexicano: USD/MXN alrededor de 18.07, con depreciación adicional esta mañana.
- 🟡 Petróleo: Brent alrededor de 103 dólares en el contrato próximo; el crudo termina septiembre con una fuerte ganancia acumulada.
Lo que mueve la mañana
El mercado llega al último día de septiembre mirando casi exclusivamente la relación entre inflación y tasas.
Durante el tercer trimestre, el rendimiento del Treasury a diez años aumentó alrededor de 82 puntos base, su mayor salto trimestral en cuatro años. El dato es mucho más que una curiosidad financiera: el Treasury funciona como referencia para hipotecas, deuda corporativa, valuaciones bursátiles y el costo internacional del capital.
La consecuencia ya se observa con claridad en la economía real estadounidense. La tasa hipotecaria a 30 años alcanzó 7.30% esta semana, quince semanas después de haber estado considerablemente más abajo, y las solicitudes hipotecarias cayeron 6%. El índice general del mercado hipotecario bajó de 227.3 a 213.6 y el refinanciamiento cayó a 557.8.
Es probablemente una de las señales más nítidas del actual ciclo monetario: Wall Street puede soportar un Treasury arriba de 5% mientras las utilidades empresariales continúen creciendo, pero una familia que busca comprar vivienda no puede ignorar una hipoteca arriba de 7%.
PCE: el dato que puede definir la apertura
El calendario tiene hoy una rareza importante: buena parte del Radar se escribe apenas minutos antes del dato más relevante de la jornada.
A las 6:30 h de Ciudad de México se publicarán simultáneamente PCE, PIB, ingreso y gasto personal.
El mercado espera que el PCE general avance 0.4% mensual y permanezca en 3.7% anual. Para el PCE subyacente, la previsión es 0.3% mensual y 3.3% anual.
Reuters confirma que 3.7% anual es también la previsión de consenso de los economistas consultados. El mercado monetario, después de haber asignado más de 70% de probabilidad a otra subida de la Fed apenas hace una semana, llega hoy prácticamente dividido sobre octubre.
El dato mensual puede importar incluso más que el anual.
Una subyacente de 0.3% sería compatible con una inflación que todavía baja demasiado lentamente para una Fed cómoda. Una sorpresa de 0.4% o más devolvería rápidamente presión a bonos, dólar y expectativas de tasas.
La sorpresa favorable necesitaría venir claramente por debajo de ese nivel para modificar la narrativa.
ADP sorprende antes del PCE
La primera publicación estadounidense importante ya llegó.
El sector privado creó 90 mil empleos en septiembre, frente a 73 mil esperados y 36 mil en agosto. ADP reportó además crecimiento salarial anual de 3.2% en salario base y 4.7% en remuneración bruta.
No es un número explosivo, pero sí contradice parcialmente la narrativa de enfriamiento que empezó a aparecer ayer con JOLTS y confianza del consumidor.
El martes, las vacantes laborales cayeron más de lo previsto y la confianza del consumidor estadounidense descendió a su menor nivel desde 2014. Esos datos llevaron a John Williams, presidente de la Fed de Nueva York, a poner algo de distancia frente a la idea de que otra subida en octubre sea inevitable. Williams señaló que probablemente se necesitará más información antes de volver a actuar.
El ADP de hoy mueve el péndulo ligeramente en sentido contrario.
El empleo privado sigue creciendo y supera previsiones. Si dentro de unos minutos el PCE también sorprende al alza, el argumento para esperar en octubre se debilita.
Estados Unidos: crecimiento, consumo e inflación llegan juntos
La agenda de las 6:30 h no termina con PCE.
También se conocerá la lectura final del PIB del segundo trimestre. El consenso apunta a 1.5%, frente a 2.1% en la lectura previa, mientras el componente de ventas del PIB se espera en 2.2%, frente a 1.9%.
El consumo sigue siendo especialmente relevante. El calendario espera crecimiento mensual del gasto personal de 0.8%, muy por encima del 0.2% previo, e ingresos personales de 0.5%, desde 0.4%.
Ahí está el dilema para la Fed.
Un consumidor fuerte sostiene el crecimiento y reduce el riesgo de recesión, pero también hace más difícil contener inflación si salarios, energía y gasto avanzan simultáneamente.
A las 7:45 h llegará además el PMI de Chicago, con previsión de 51.2 puntos, frente a 47.1. Si regresa arriba de 50, sumaría otra señal de actividad resiliente.
Wall Street: las acciones siguen desafiando a los bonos
El comportamiento de las bolsas durante septiembre merece atención por sí mismo.
Ayer Wall Street terminó ligeramente a la baja, mientras el Treasury a 30 años alcanzó 5.62%, su mayor rendimiento desde 2002, y el 10 años llegó a 5.293%, máximo desde 2007.
Sin embargo, el S&P 500 y Nasdaq todavía se encaminan a terminar el trimestre con ganancias.
¿Por qué?
Porque el crecimiento de utilidades, la resistencia económica y el ciclo de inversión en inteligencia artificial continúan ofreciendo una narrativa suficientemente fuerte para compensar, hasta ahora, un costo de capital mucho mayor. Reuters señala que las acciones globales también han resistido mientras los bonos atraviesan uno de sus peores meses en años.
Pero esa coexistencia tiene límites.
Hoy Amazon, Tesla, Apple, Intel, AMD y Broadcom muestran presión moderada antes de la apertura. Micron publicará resultados después del cierre y será otra prueba relevante para determinar si las utilidades justifican las enormes inversiones vinculadas con IA.
El mercado todavía compra crecimiento.
El mercado de bonos exige que ese crecimiento produzca resultados.
México en foco: el peso sigue debilitándose
México no tiene esta mañana una publicación macroeconómica de primera línea comparable con el PCE estadounidense, pero sí una señal financiera que no puede ignorarse.
El tipo de cambio se ubica alrededor de 18.07 pesos por dólar, después de abrir cerca de 18.05, con un rango observado durante la madrugada entre aproximadamente 18.03 y 18.10.
El movimiento confirma que la barrera de 18 no fue únicamente una incursión momentánea del martes.
La presión continúa.
Y nuevamente, la explicación principal no se encuentra en un deterioro repentino de los fundamentos mexicanos. Está en el cambio global del precio del dinero.
Banxico mantiene la tasa en 6.50%, pero la Fed ya se encuentra en un nuevo ciclo de aumentos, el Treasury paga más de 5% y el dólar viene de una fuerte recuperación durante septiembre.
En esas circunstancias, mantener una posición larga en pesos ofrece una prima menor frente a alternativas estadounidenses de mucho menor riesgo.
El peso cambia también la ecuación de Banxico
La depreciación del peso empieza además a tener implicaciones monetarias.
Banxico recuperó flexibilidad en su comunicado de septiembre al eliminar el compromiso explícito de mantener la tasa en 6.50%. Pero una moneda nuevamente por encima de 18 por dólar reduce el espacio para moverse rápidamente hacia una política menos restrictiva.
No porque el banco central tenga un objetivo cambiario.
El mecanismo pasa por inflación.
Un peso más débil puede aumentar gradualmente el costo de bienes importados, insumos y productos comerciables. Y México llega a este escenario después de que la inflación general de la primera quincena de septiembre sorprendiera por encima de previsiones.
La subyacente continúa siendo más favorable, pero el panorama internacional es cada vez menos cooperativo.
El dato fiscal mexicano llegará a las 13:00 h, con un déficit previo de 171.53 mil millones de pesos. No será el principal catalizador de mercado de la jornada, pero ayudará a completar la fotografía de las finanzas públicas hacia el cierre del tercer trimestre.
Europa: la inflación se extiende
Europa entrega probablemente la señal internacional más preocupante de la mañana.
No se trata de un solo país.
Francia reportó inflación armonizada de 3.4% anual, desde 2.6%. Italia llegó a 4.1%, desde 3.2%. España había informado ayer 5.0% armonizado. Y Alemania confirmó esta mañana una inflación de 3.3%, por encima de la previsión y del 2.9% de agosto.
En Alemania, la inflación energética alcanzó 14.9%, frente a 10.5% apenas un mes antes. La inflación subyacente, en cambio, permaneció en 2.4% por tercer mes consecutivo.
La diferencia es importante.
El origen del nuevo repunte sigue siendo en buena medida energía. Pero mientras más tiempo persista el choque, mayor es el riesgo de que termine filtrándose a salarios, servicios y expectativas.
La inflación de toda la eurozona se conocerá el viernes y Reuters recoge una previsión de 3.6%, frente a 3.2% en agosto. Los mercados ya descuentan alrededor de cuatro nuevas subidas del BCE durante el próximo año.
Alemania: más inflación y más desempleo
La mayor economía europea recibe además una segunda señal incómoda.
El desempleo aumentó en 12 mil personas en septiembre, cuando se esperaba apenas 1 mil, elevando el total desestacionalizado a poco más de 3 millones. La tasa se mantuvo en 6.4%. Reuters también señaló que las ventas minoristas crecieron menos de lo previsto y que la inflación aumentó en varios estados antes de confirmarse el dato nacional.
Es una combinación poco agradable: empleo debilitándose, consumo todavía frágil e inflación aumentando.
La economía alemana no está mostrando sobrecalentamiento; está recibiendo principalmente un choque de costos.
Eso dificulta todavía más la tarea del BCE.
Francia e Italia confirman el mismo problema
Francia registró inflación mensual negativa de -0.3%, pero la comparación anual aceleró a 3.0% y la medida armonizada a 3.4%.
Al mismo tiempo, el gasto del consumidor cayó -0.5% mensual, peor que el estancamiento previsto.
Italia ofrece una señal aún más clara: inflación mensual de 0.7%, frente al 0.2% esperado, e inflación anual de 4.2%, contra 3.8% previsto.
Esto vuelve incómoda cualquier interpretación sencilla de la economía europea.
No es una economía creciendo demasiado rápido y provocando inflación.
En varios casos el consumidor está débil, pero energía está introduciendo nuevamente presión sobre costos y precios.
Reino Unido sorprende positivamente
El contraste viene de Reino Unido.
El PIB del segundo trimestre fue revisado al alza a 0.5% trimestral, frente a una estimación previa y una previsión de 0.4%. El crecimiento anual también mejoró a 1.4%, desde 0.9%, y la inversión empresarial aumentó 5.2% anual.
La cuenta corriente, además, registró déficit de 19.9 mil millones de libras, menor que los 25.6 mil millones esperados.
La libra reaccionó positivamente y alcanzó su nivel más fuerte frente al euro en más de un mes, mientras los mercados aumentaron las apuestas de una nueva subida del Banco de Inglaterra antes de terminar el año.
Una vez más aparece el mismo patrón global: crecimiento mejor de lo previsto significa menor urgencia para relajar tasas.
Brasil: las cuentas públicas vuelven a incomodar
Brasil entrega señales menos favorables desde el frente fiscal.
El déficit presupuestario alcanzó 116 mil millones de reales, peor que los 109.4 mil millones esperados y los 97.6 mil millones anteriores.
La relación deuda neta/PIB subió a 69.3%, desde 69.1%, mientras la deuda bruta alcanzó 82.9%, frente a 82.5% previamente.
El deterioro ocurre después de que la inflación brasileña volvió a sorprender al alza la semana pasada.
Esto reduce el margen del banco central para acelerar recortes y demuestra otra vez que la presión sobre tasas globales no proviene exclusivamente de inflación: las dudas fiscales y la creciente oferta de deuda soberana también están elevando rendimientos en numerosos mercados.
Petróleo: menor que el lunes, todavía incómodo
El petróleo se encuentra considerablemente debajo de los 108 dólares observados al comienzo de la semana, pero permanece lejos de una normalización.
El Brent de noviembre ronda 103.16 dólares, mientras el contrato de diciembre —más líquido y representativo de la siguiente referencia— se mueve cerca de 97.10 dólares. El WTI cotiza alrededor de 90.20 dólares.
La diferencia entre contratos muestra que el mercado espera cierto alivio futuro.
Pero septiembre termina con Brent acumulando cerca de 14%, su mayor aumento mensual desde julio. Las conversaciones entre Estados Unidos e Irán permanecen estancadas, aunque los flujos de petróleo del Golfo se han recuperado sustancialmente y Arabia Saudita volvió a utilizar Yanbu.
El problema se ha desplazado parcialmente desde crudo hacia productos refinados.
Diésel, transporte y costos logísticos siguen tensos y eso explica por qué la inflación energética no cae tan rápido como podría sugerir la recuperación de algunos flujos de petróleo.
A las 8:30 h llegan inventarios oficiales estadounidenses. El consenso espera una reducción de 700 mil barriles de crudo, junto con descensos en gasolina y destilados.
Cierre de trimestre: bonos pierden, acciones resisten
Septiembre termina dejando una fotografía bastante extraordinaria.
Los bonos globales se encaminan a uno de sus peores meses en años. Los rendimientos estadounidenses, alemanes, franceses y japoneses se han desplazado hacia máximos de décadas. El Treasury a diez años acumuló durante el trimestre su mayor aumento desde 2022-2023, dependiendo del tramo analizado.
Y, sin embargo, las acciones no se derrumbaron.
El S&P 500 y Nasdaq están todavía encaminados a cerrar el trimestre con ganancias.
Eso dice mucho sobre el equilibrio actual del mercado.
Los inversionistas están aceptando tasas extraordinariamente altas porque todavía esperan crecimiento de utilidades extraordinariamente fuerte, en buena medida ligado a inteligencia artificial.
Pero septiembre también deja una advertencia: ese equilibrio requiere que ambas cosas sigan ocurriendo al mismo tiempo.
Qué vigilar durante la sesión
El primer punto está apenas minutos después del corte de este informe: PCE, PIB, ingresos y gasto personal a las 6:30 h. Una sorpresa inflacionaria puede mover inmediatamente Treasury, dólar, peso y futuros de Wall Street. Después vendrán el PMI de Chicago a las 7:45 h, la actualización de GDPNow a las 8:00 h, los inventarios de petróleo a las 8:30 h y múltiples intervenciones de funcionarios de la Fed durante la tarde. En México, la balanza fiscal de agosto se publica a las 13:00 h. Por la noche, el mercado recibirá el Tankan japonés, el PMI manufacturero de Japón y nuevos datos de Australia e Indonesia.
Lectura de apertura
La apertura deja una conclusión clara: septiembre termina con los mercados de acciones todavía de pie, pero con el mercado de bonos imponiendo las condiciones para el cuarto trimestre.
El Treasury a diez años alrededor de 5.24%, las hipotecas estadounidenses en 7.30% y el peso mexicano arriba de 18 muestran que las tasas ya no son simplemente una variable de mercado. Están modificando crédito, vivienda, divisas y decisiones de bancos centrales.
Europa añade otro problema: inflación acelerando simultáneamente en España, Francia, Italia y Alemania. El choque energético que comenzó como un problema externo se prolonga lo suficiente como para mantener al BCE bajo presión.
Estados Unidos, por su parte, llega al PCE con empleo privado mejor de lo esperado y una economía que todavía no ofrece una señal inequívoca de enfriamiento.
Para México, el escenario es particularmente relevante. El peso ya está absorbiendo el nuevo diferencial financiero y Banxico entra al cuarto trimestre con menos espacio para considerar una relajación rápida.
La gran pregunta de esta mañana llegará a las 6:30.
Si el PCE confirma 3.7% anual y 3.3% subyacente, el mercado probablemente seguirá discutiendo cuándo volverá a subir la Fed. Si sorprende al alza, la conversación puede dejar de ser si habrá otra subida y volver a convertirse en cuántas faltan.
Septiembre termina con una advertencia sencilla: las bolsas todavía pueden resistir tasas altas; la economía real empieza a demostrar que no todos pueden hacerlo igual.



