La Secretaría de Cultura de la Ciudad de México ha puesto en marcha la segunda edición del Festival Internacional de Circo CDMX, denominado oficialmente Mayotzincuepa, consolidándose como uno de los encuentros escénicos más importantes de la temporada otoñal. El evento, que se desarrolla del 10 de octubre al 1 de noviembre de 2026, ofrece funciones completamente gratuitas en seis diferentes complejos de las UTOPÍAS y tres teatros principales de la red cultural capitalina. La iniciativa busca descentralizar el arte y acercar las disciplinas circenses contemporáneas a públicos de todas las edades en diversas demarcaciones territoriales. La apuesta por la gratuidad garantiza un acceso incluyente a manifestaciones culturales de calidad internacional.
Compañías internacionales y disciplinas en escena
Bajo un fuerte enfoque en el espacio público y comunitario, la programación actual reúne a reconocidas agrupaciones procedentes de México, Brasil, Colombia y Canadá. Los espectadores pueden disfrutar de una amplia variedad de disciplinas que combinan la acrobacia de alto riesgo, el clown tradicional y callejero, los malabares, la danza contemporánea, el teatro físico y los números de equilibrio. Este intercambio artístico internacional fomenta la profesionalización del sector y fortalece los lazos de colaboración entre las comunidades circenses de América del Norte y Latina. La diversidad de las propuestas escénicas permite que cada recinto albergue montajes adaptados a las características específicas de su infraestructura.
El nombre del festival proviene del vocablo náhuatl mayotzincuepa, que se traduce como «el regreso de lo venerable», una expresión conceptual elegida por la dependencia cultural para rendir homenaje a la tradición del circo mientras se impulsa su renovación contemporánea. Las presentaciones están diseñadas tanto para espacios abiertos en zonas urbanas populares como para recintos teatrales equipados, garantizando condiciones óptimas de visibilidad y producción técnica para las compañías participantes durante las tres semanas que dura el evento. La integración de elencos locales junto a referentes extranjeros permite enriquecer el lenguaje técnico de los artistas emergentes de la capital.
Actividades comunitarias y formación artística
Además de las funciones escénicas abiertas a todo el público, la segunda edición contempla un programa formativo dirigido a creadores, estudiantes y gestores culturales interesados en las artes del movimiento. Estos talleres especializados buscan dotar a los participantes de herramientas técnicas avanzadas en manipulación de objetos, dramaturgia circense y acondicionamiento físico específico para la acrobacia. Los organizadores destacaron que la vinculación comunitaria es un pilar fundamental para asegurar la permanencia del proyecto en el mediano plazo y consolidar nuevos públicos para el teatro de calle y de sala.
La respuesta de los asistentes en las primeras funciones celebradas en los centros comunitarios ha superado las expectativas de afluencia registradas en el ciclo anterior. Las autoridades locales informaron que la cartelera detallada con horarios, sedes específicas y requisitos de acceso puede consultarse a través de los canales digitales oficiales de la Secretaría de Cultura capitalina, invitando a la ciudadanía a aprovechar esta oferta cultural única antes de la clausura oficial programada para principios de noviembre. Con este tipo de iniciativas, la capital refuerza su posición como un referente para el intercambio cultural accesible y la democratización del arte escénico.



