El PIB de Estados Unidos creció 3.4% a tasa trimestral anualizada durante el tercer trimestre de 2026, informó la Oficina de Análisis Económico (BEA). La primera estimación, publicada el 29 de octubre, mostró una aceleración frente al avance de 2.2% registrado entre abril y junio.
El resultado corresponde al periodo de julio a septiembre y está ajustado por estacionalidad. En términos de variación entre trimestres, sin anualizar, la economía avanzó 0.8%, de acuerdo con las notas técnicas del comunicado.
La tasa anualizada expresa cuánto aumentaría la producción si el ritmo observado en un trimestre se mantuviera durante cuatro trimestres consecutivos. La BEA utiliza esta convención para facilitar las comparaciones con otras tasas de crecimiento publicadas en sus estadísticas.
El indicador mide el valor de los bienes y servicios finales producidos dentro del país. La BEA lo utiliza como una medida integral de la actividad económica, sin contar dos veces los insumos intermedios empleados en la producción.
PIB de Estados Unidos: inversión y consumo
La BEA señaló que el crecimiento del PIB de Estados Unidos reflejó aumentos de la inversión, el gasto de los consumidores y el gasto gubernamental. Las exportaciones disminuyeron y compensaron parcialmente esos avances. Las importaciones, que se restan en el cálculo del producto, también aumentaron.
Dentro de la inversión, destacaron la acumulación de inventarios privados y la adquisición de equipo. El incremento de los inventarios se concentró principalmente en el comercio mayorista y la manufactura, en ambos casos encabezados por las industrias de bienes no duraderos.
En el rubro de equipo, el avance estuvo liderado por los bienes destinados al procesamiento de información, principalmente computadoras y equipos periféricos. La BEA utilizó, entre otras fuentes, los registros de importaciones y el informe adelantado de indicadores económicos de septiembre de la Oficina del Censo.
El consumo aumentó tanto en servicios como en bienes. Entre los servicios sobresalieron la atención médica, incluidos hospitales y servicios ambulatorios, así como los alimentos y el alojamiento. Dentro de los bienes, destacaron otros productos no duraderos, principalmente medicamentos con receta.
En el gasto gubernamental, el incremento se explicó por el componente federal, encabezado por el consumo no relacionado con defensa. La disminución de las exportaciones se concentró en mercancías, principalmente petróleo y productos relacionados. En las importaciones destacaron los bienes de capital, excluidos los automotores.
Las ventas finales reales a compradores privados nacionales crecieron 4.9% anualizado, después de aumentar 4.6% en el segundo trimestre. Este agregado reúne el gasto de los consumidores y la inversión fija privada, según la definición incluida en el informe.
Por definición, esta medida excluye las exportaciones netas, los cambios de inventarios y el consumo y la inversión del gobierno.
Precios y revisión de la estimación
El índice de precios de las compras internas brutas aumentó 3.0% anualizado, frente a 5.6% en el trimestre previo. El índice de precios del gasto de consumo personal, conocido como PCE, avanzó 2.1%, después de registrar 5.0% entre abril y junio.
Al excluir alimentos y energía, el PCE subyacente aumentó 2.5% anualizado, frente a 3.3% en el segundo trimestre. Estas cifras corresponden a variaciones trimestrales anualizadas de precios, conforme a la convención estadística utilizada en el comunicado.
Por su parte, el PIB medido en dólares corrientes creció 5.6% anualizado. La BEA distingue esta medida nominal del PIB real: los valores corrientes utilizan los precios del periodo, mientras que los reales eliminan los efectos de los cambios de precios.
La estimación adelantada se elabora con información todavía incompleta o sujeta a revisión por las agencias que la producen. La BEA publica posteriormente una segunda y una tercera estimaciones, que incorporan datos más detallados y completos conforme están disponibles.
La segunda estimación del PIB del tercer trimestre, junto con las cifras de utilidades corporativas, está programada para el 25 de noviembre de 2026. La dependencia actualizará entonces los resultados presentados en este primer informe.



