Mientras el comercio con Estados Unidos casi no se mueve, las compras a China, Taiwán y otros países asiáticos se disparan. Los números detrás del giro.
La producción manufacturera retrocedió 0.6% mensual en mayo y el empleo del sector cayó 2.1% anual, un dato que anticipa cautela en la industria mexicana.
El consumo privado mantendría su crecimiento durante junio, aunque con menor impulso mensual, una señal relevante sobre la fortaleza de la demanda interna en México.
Las pensiones y el pago de intereses de la deuda ya consumen 28.5 de cada 100 pesos del gasto público federal. La presión sobre las finanzas públicas reduce el margen para invertir en infraestructura, salud y crecimiento económico.
Las líneas de pobreza registraron una baja mensual en junio, pero el costo anual de la canasta alimentaria urbana siguió creciendo por encima de la inflación general, reflejando la presión persistente sobre el poder adquisitivo.
La actividad industrial cayó 0.8% durante mayo y no registró crecimiento anual. La construcción y las manufacturas siguen mostrando señales de debilidad para la economía mexicana.
El empleo formal siguió creciendo en junio, pero el ritmo continúa perdiendo fuerza. La creación de plazas y el avance anual muestran un mercado laboral menos dinámico que en años recientes.
La inflación en México bajó a 3.37% anual en junio, impulsada por menores precios agropecuarios, aunque servicios y alimentos procesados siguen presionando.
La actividad industrial avanzó en San Luis Potosí, Michoacán y Veracruz durante marzo, pero el mapa estatal muestra señales mixtas para la economía regional.