(Audio por: Juan Pablo Mangino Mercadillo) Carlos Chávez Paz

Desde hace unas semanas, he visto cómo mis contactos de Whatsapp se han mudado a Telegram, que es otra aplicación de mensajería instantánea, es curioso, porque nadie me ha mandado un mensaje por esa aplicación, todos me siguen contactando por “el whats”.
Todo esto, es debido a las nuevas condiciones de privacidad que la aplicación ha decidido implementar en este año, y como era de esperarse causa pánico y todo mundo se queja de que eso es ilegal. Pero estimado lector, seamos sinceros, ¿Cuándo fue la última vez que leyó las políticas de privacidad de cualquier producto o servicio? Estamos más acostumbrados a descargar un juego, cualquier aplicación y darle los permisos necesarios para que acceda a nuestra galería de fotos, al micrófono y a la cámara. Es más, hay aplicaciones que necesitan acceso a nuestra ubicación geográfica y les damos los permisos sin cuestionar siquiera para que la necesitan.
Así que decidí revisar las políticas de privacidad y les comento lo más sobresaliente:
- Al momento de la instalación, la empresa recopila tu número de teléfono móvil, los números de teléfono de tu libreta de contactos, tengan o no la aplicación instalada, colocando como argumento el siguiente texto: “Confirmas que estas autorizando a proporcionarnos dichos números”. ¿Alguna vez le preguntaron esto durante la instalación?
- Los mensajes de texto no los almacenan, todo se queda guardado en el teléfono una vez que se han entregado. Además, se encuentran cifrados de extremos a extremo ni la propia empresa puede leerlos, pero, como siempre hay un pero, si compartes una foto o un video “popular” estos se pueden conservar en sus servidores por un periodo mayor a 30 días.
- La información que recopilan de tu teléfono es: modelo del hardware, el sistema operativo (si es Android, Iphone) o sí es vía web ya sea Windows o MacOs, información sobre el navegador, la dirección IP e información de la red móvil. Y esto es muy importante: la ubicación del dispositivo. Por ejemplo, cuando eliges compartir tu ubicación con tus contactos para un evento.
- Trabajan con proveedores externos que ayudan a operar, proveer, mejorar, entender, personalizar y comercializar sus servicios. Por ejemplo, si usas el botón Compartir en WhatsApp, en un servicio de noticias para compartir un artículo con tus contactos, grupos o listas de difusión.
- Al ser parte de la familia de Facebook desde 2014, pueden compartir esta información con dicha empresa.
- Todos los derechos y obligaciones establecidos en las Política de privacidad podrán cederse libremente a cualquiera de las afiliadas, en relación con una fusión, adquisición, reestructuración o venta de activos, o en virtud de una ley o de otro modo, y se puede transferir tu información a cualquiera de sus afiliadas, entidades sucesoras o propietarios nuevos.
Podría seguir revisando y encontrar más información relevante, pero, sin tratar de justificar a nadie, hay que tomar en cuenta que, debido a la pandemia, muchas empresas han utilizado este servicio para promocionarse o realizar su “sistema de pedidos” fácil y practico, ocasionando con ello una saturación del servicio, necesitando más recursos que no se tenían contemplados.
Hay que dejar claro que, al ser una aplicación gratuita con más de 2,000 millones de usuarios, puede colocar las condiciones que crean convenientes para garantizar su uso y su permanecía en el mercado, somos nosotros los que decidimos que aplicación de mensajería utilizar y que permisos debemos de dar a las aplicaciones.
Les recuerdo que el próximo 15 de mayo, si no se aceptan las nuevas políticas, la aplicación no le pedirá que la desinstale, solo le llegaran las notificaciones, pero no podrá ni leer ni enviar mensajes.
Puede usar Telegram o Signal la que prefiera, pero ¿realmente sus contactos dejaran de usar WhatsApp? Y ese querido lector, ese es, el verdadero dilema.



