Contexto de las tensiones
El gobierno de Joe Biden está considerando incluir hasta 200 empresas chinas en una lista negra comercial. Esta medida, de concretarse, restringiría el acceso de esas empresas a productos de proveedores estadounidenses, lo que podría afectar severamente a la industria tecnológica de China.
El portavoz del Ministerio de Comercio de China, He Yadong, respondió en una conferencia de prensa que el país «se opone firmemente» al uso del concepto de seguridad nacional como pretexto para justificar estas acciones, calificándolas de un «abuso» que desestabiliza el orden económico global.
Posibles restricciones adicionales
Según Bloomberg, las nuevas restricciones se centrarían en:
- Equipos de fabricación de chips: Más de 100 empresas chinas que producen equipos relacionados con semiconductores estarían en la mira.
- Semiconductor Manufacturing International Corp (SMIC): Dos fábricas vinculadas a Huawei podrían enfrentar sanciones.
- Chips de inteligencia artificial: Empresas como ChangXin Memory Technologies, que trabajan en este tipo de tecnología, estarían bajo evaluación.
Impactos potenciales
China señaló que estas acciones:
- Perjudican la industria global de semiconductores.
- Desestabilizan las cadenas de suministro internacionales.
- Afectan la cooperación entre ambas economías.
Además, advirtió que cualquier intensificación por parte de Estados Unidos desencadenará una respuesta firme para proteger los derechos de las empresas chinas.
Escalada en el frente comercial
Este conflicto en el sector de semiconductores se suma a las fricciones comerciales más amplias. Con la salida de Biden en enero, el presidente electo Donald Trump ha anunciado su intención de imponer un arancel adicional del 10% a todas las importaciones provenientes de China.
China respondió que estas medidas arancelarias no resolverán los problemas internos de Estados Unidos, insinuando que el conflicto podría intensificarse aún más.



