Mark Carney, en plena campaña electoral, ha prometido «alzarse contra los aranceles» impuestos por el presidente estadounidense Donald Trump, buscando proteger la economía canadiense. El líder liberal se compromete a implementar medidas que «devuelvan dinero a los bolsillos de los canadienses» y fortalezcan la economía nacional. Entre las propuestas clave se encuentra la cancelación del «impuesto al carbono», que según Carney, permitirá a los canadienses ahorrar en promedio 18 centavos por litro en el precio de la gasolina.
El plan del gobierno también incluye la reducción de impuestos para la clase media, la intervención en la construcción de viviendas para duplicar el ritmo de construcción en los próximos 10 años, y la eliminación del Impuesto sobre Bienes y Servicios (GST) para compradores de vivienda por primera vez. Además, se busca ampliar la cobertura del seguro dental a canadienses de 18 a 64 años.
Carney ha asegurado que su plan «ahorrará a los canadienses miles de dólares cada año y construirá la economía de más rápido crecimiento del G7». La conversación telefónica sostenida con Trump, donde acordaron reunirse después de las elecciones, subraya la importancia de abordar la relación comercial entre ambos países.